Voces sobre la indemnización a Repsol
“Un premio para una empresa que nos vació y depredó los recursos”
Martes 29 de abril de 2014, por Redacción *
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La olla.tv dialogó con diversos dirigentes acerca del pago que Argentina le hará a Repsol por la expropiación de YPF. El proyecto del Gobierno, convertido esta semana el Ley, indemnizará a la empresa española con US$ 5000 millones.

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“Manifestamos no sólo la oposición a que la empresa sea indemnizada, sino que también pensamos que durante todo el periodo en que Repsol tuvo la concesión de la explotación petrolera y gasífica en la Argentina ha habido una política de saqueo y pérdida de soberanía”, comenzó enumerando Gabriel Martínez, de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FETERA) y señaló entre otras irregularidades la falta de control sobre la extracción de gas y petróleo que ameritaba “no sólo una investigación sobre lo sucedido, sino también una participación popular sobre qué hacer en el proceso de recuperación, aunque sea de la mitad del paquete accionario de la empresa YPF”.

“Esta decisión de indemnizar resulta agraviante, es una forma de cerrar el proceso de saqueo y dar conformidad a lo que se ha actuado. En realidad lo que hay que hacer es buscar responsables e incluso aplicar las leyes sobre los faltantes: faltan años de reserva, falta mucho dinero, se ha perdido conocimiento y tecnología y se han perdido muchísimos puestos de trabajo. Hasta los trabajadores de YPF han perdido el 10 por ciento de su paquete accionario y nadie se los devolió. Por eso estamos en una posición absolutamente opuesta a la votación que se ha hecho en la cámara”, indicó.

Por su parte, el diputado por la Unidad Popular, Claudio Lozano, remarcó que el Bloque rechazó y repudió el acuerdo planteado por el Gobierno porque lo que se ha votado es un premio para una empresa que vació a la empresa estatal y que depredó, de manera brutal, el recurso hidrocarburífero de la Argentina: “Redujo de manera sensible y profunda de 30 y 20 años, respectivamente, a solamente 8 años las reservas que nosotros teníamos de petróleo y de gas”. Al mismo tiempo dejó en claro que “esto no pasa de casualidad, porque existían otras posibilidades para haber arribado a una negociación mejor que la que estableció el Gobierno. Sin embargo, no se lo hizo porque lo que operó como límite para esto es que efectivamente el Gobierno nacional, el de Néstor primero y después el de Cristina, ha sido cómplice de este proceso de vaciamiento y depredación”.

Así, detalló que en primer lugar “durante mucho tiempo y en diferentes momentos el Ministro Julio De Vido hizo pública la afirmación de que Repsol era la principal y mejor empresa del la Argentina, la elogiaba mientras nos estaba depredando y desbastando”. Y en segundo lugar “desde el 2008 se puso en macha un proceso que se denominó argentinización de YPF sobre la base de la incorporación al directorio y a la participación y propiedad accionaria de la empresa de Enrique Eskenazi, empresario que en realidad tiene que ver con un grupo español y australiano, que es el Grupo Petersen, por eso es que no se entiende porqué se habló de argentinización. Qué implicó la incorporación de este señor que no puso un peso, para quedarse con el 25 por ciento de las acciones: se estableció un contrato legalizado y acompañado por el Estado a través de la firma de Guillermo Moreno que permitía pagarle a Repsol remitiendo el 90 por ciento de las utilidades e incluso parte de las reservas de capital acumuladas. Es más, tal fue el vaciamiento que de cada 100 dólares que Repsol obtenía en la Argentina por utilidades se remitía al exterior 142. Con lo cual lo que se produjo es una situación de endeudamiento y vaciamiento de la empresa. Esto a ocurrido por la complicidad del Gobierno”.

“Repsol hacia rato que se quería ir, ya había levantado en pala ganancias extraordinarias en la Argentina y había recuperada varias veces el capital invertido. Además, se quería ir porque lo que no quería es que se lo investigara. Así que en lugar de intentar un acuerdo amigable, deberíamos haber llevado a Repsol a los tribunales”, finalizó Lozano.

Raúl Dobrusin, Diputado Provincial de Neuquén por Unidad Popular, también dio su opinión en diálogo con este medio sobre el acuerdo con Repsol y agregó a lo expuesto anteriormente que lo han valorizado sin tener en cuenta todo el daño ambiental que dejó Repsol en la Argentina, en cada provincia. “No hay ningún informe de nadie que diga cuál es el valor de los pasivos ambientales”. Además, dijo que “Repsol sigue siendo accionista de YPF, lo que hace que siga teniendo participación: así que es como una doble imposición, de los pasivos ambientales se va a hacer cargo el Estado y Repsol va a salir de una indemnización a la que ni ellos pensaban que iban a llegar. La expropiación ha sido un negocio excelente”.

Finamente Gustavo Callejas, subsecretario de Combustibles en el gobierno de Raúl Alfonsín, hoy secretario general de la Fundación Illia e integrante de la conducción del Grupo Moreno marcó algunos puntos por los que no corresponde una indemnización: “si vamos a la parte puntual que se vio en senados y diputados es que queda claro del informe de los tasadores que los 5 mil millones los dibujaron después de que el Gobierno había cerrado el acuerdo”, dijo.

“Así como el de Aerolíneas salió cero, acá tendría que haber salido más que cero”, dijo y recordó que el Informe Mosconi sobre los desmanejos de Repsol en YPF “es un buen informe y hubiera dado para hacer causas penales contra la gente de Repsol” y señaló al igual que Lozano “el pacto con Eskenazi” y “el abandono de los yacimientos, el abandono de las refinerías” y la impactante caída del nivel de reservas: “con eso sólo hubiera alcanzado”. Para Callejas “en un momento hubo un problema de caja y obligó al Gobierno a tomar la medida de la Ley de Expropiación”, a pesar de la cual, “después no hicieron más nada”: “Recibieron una YPF chiquitita, con las refinerías obsoletas, y el Gobierno siguió, después de esa Ley, dejando en manos privadas el 49 por ciento de las acciones. Ese es el modelo que defiende. Por otro lado, también el resto de los contratos que manejan el 70 por ciento de la producción de petróleo y gas siguen con las características de un contrato de concesión que fue impuesto por el peronismo de Menem en los ´90 y que es un contrato que murió en el mundo hace muchos años y que permite que el contratista, el concesionario, mantenga la decisión de cuánto saca, a quién le vende y a cuánto. Eso es lo que anuló Brasil, Venezuela, Bolivia, y acá lo que se hizo es dejar y dar mas concesiones: Siguen siendo los petroleros los beneficiados, tienen mas subsidios las petroleras que los consumidores de gas natural de clase media- baja”, explicó y agregó que “no puede no haber responsables en el vaciamiento del Yacimiento de Lomas de la Lata –el yacimiento de Gas más grande del país- ni en el tema Eskenazi. Seguimos la política de Menem. Siguen pensando que acá manda le mercado y los discursos son discursos de mercado. Y, con el acuerdo con Repsol, ahora premiamos a quien vació y nos robo”.

Fuente: www.laolla.tv

* Equipo de Comunicación de la CTA Nacional

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