Murió Cayo Ayala: Chau Tigre
Miércoles 13 de enero de 2016, por Víctor De Gennaro *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

Te nos fuiste Cayo. Justo ahora que los poderosos, tilingos y autoritarios vuelven con todo para profundizar la entrega y el saqueo, insensibles al padecimiento de nuestra gente. Vos, que oficiaste de nuestro hermano mayor en los momentos que había que creer que era posible renacer frente al avance del neoliberalismo que seducía a muchos y perjudicaba a la mayoría.

Compartir este articulo:

* Fundador de la CTA. Secretario General de la CTA (1997-2006) y de Relaciones Institucionales de la CTA (2007-2010). Diputado Nacional Mandato Cumplido (MC) por Unidad Popular (UP)

Fuiste puente con esa Resistencia que construyó algo más que la vuelta de Perón y nosotros aprendimos a querer y respetar -y también a entender- a los Avelino Fernández, los Ongaro, los Quagliaro o De Luca que nos traducías en el orgullo de ser trabajador y forjador del país de la soberanía y la dignidad.

Nos enseñaste simplemente a no sólo mirar, sino a ver el poder del mar y de nuestros ríos, y la construcción naval, como promotora de fuentes de trabajo, y clave en la gestación de autonomía e independencia nacional.

Más del 90% de nuestros productos entran o salen por agua, nos repetías y machacabas, en ese tiempo que enfrentamos la destrucción de nuestra Flota Fluvial, de ELMA (Empresa Marítima del Estado) o la privatización del dragado, y la depredación de muestra riqueza ictícola.

Enfrentaste desde la Cooperativa de Obreros Navales casi quijotescamente, pero tozudamente, la defensa de los puestos de trabajo que tardan generaciones en aprenderse, a los grandes astilleros que terminaban sucumbiendo al negocio financiero.

Defensor a ultranza del proyecto nacional y orgulloso de pertenecer a la clase de los que trabajan, sabiendo que a veces hay que apechugarse pero nunca entregarse ni rendirse, no permitiendo la humillación de nuestros hermanos.

Es más, nos aleccionabas que era preferible como gesto de buena salud irse despacito, si uno llegaba a dudar que "se podía cambiar", antes de querer "convencer" que no se puede y hay que resignarse a los que se animan a pelear.

Te vas en estos momentos, cuando "otra vez sopa" nos prometen los que quieren gobernar el tiempo que viene, y que desafían como nos desafiaron los anteriores y los anteriores de los anteriores, y siempre terminamos encontrando la vuelta y creyendo en nuestra clase y nuestro pueblo, terminamos rebelándonos a pesar de la subestimación que nos hacen.

Con esa convicción en un tiempo difícil, no vacilaste en ceder el camping de Navales en Burzaco, donde pegamos el "Grito" que al decir de Freire, siempre el primero siendo del oprimido es apenas un balbuceo.

Y se transformó en organización y lucha pariendo la Marcha Federal (1994), con dirigentes como vos que creían plenamente en sus compañeros, los trabajadores, y creamos un Congreso que luego fue Central para recuperar el orgullo de los que nos sabemos constructores de la riqueza aunque se la queden y usufructúan otros.

Aquellas palabras tuyas ante las dudas de alquilar el local de Independencia 766, donde se amasó y anida la "mística" porque era demasiado "grande", y nos espetaste: "Si vanos a ser una Central nos terminará quedando chico".

Hoy en ese local, en sus rincones, retumbará tu vozarrón fuerte, amable y campechano, invitando a un mate para la charla, o como tantas veces cuando te ibas sabiendo que volverías, nos dejabas con un Chau Tigre…

Lima 609 - Ciudad de Buenos Aires - República Argentina

(5411) 4383-3349 / 3305 / 3426 (int. 150 / 154) - prensa@ctanacional.org


sitio desarrollado en SPIP