Escrache a las oficinas de Blaquier
“Justicia, tierra y trabajo: que las 4 muertes en Libertador no queden impunes”
Sábado 27 de agosto de 2011, por Inés Hayes *
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A un mes de los hechos violentos de Ledesma en los que 4 personas fueron asesinadas, Capoma (Centro de Acción Popular Olga Marquez de Aredez) convocó a un escrache para seguir denunciando la impunidad que sigue gozando el dueño de Ledesma.

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“No sólo estamos repudiando los asesinatos sino que denunciamos los 103 años de impunidad porque la empresa Ledesma comenzó utilizando mano de obra originaria para construir su imperio. Siguió en la época de la dictadura en complicidad con el gobierno de facto y en la actualidad sigue siendo impune porque hace lo que quiere en Libertador y en la provincia con la complicidad del gobierno nacional y provincial para poder hacerlo, para moverse con total libertad”, detalló a ACTA Gabriela Ríos, integrante de Capoma.

Mientras la gente iba llegando y la tarde caía, Elia Epsen, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora e integrante de la CTA recordó también la necesidad de abrir los archivos para que empiecen a ser juzgados los responsables civiles de la dictadura. “Los Blaquier tendrían que ser juzgados, son dueños del pueblo. El marido de Olga (Aredez) denunció lo que estaba pasando con los chiquitos que se morían y así desapareció. Yo con los juicios estoy totalmente de acuerdo pero falta la otra pata. Si se llegan a abrir los archivos no sólo van a caer los Blaquier, van a caer gremialistas, rectores de universidades, periodistas, todos los que ocultaron y callaron información. Nosotros siempre pedimos que se abran los archivos pero creo que nos vamos a ir para el otro lado sin verlos”, dijo Epsen acariciando la foto de su hijo colgada en su pecho.

La empresa Ledesma no sólo fue cómplice civil de la última dictadura militar sino que en la actualidad sigue manteniendo a sus trabajadores en las peores condiciones salariales y laborales. “Ledesma aportó los vehículos del ingenio para poder cargar a los que estaban marcados: estudiantes, sindicalistas, luchadores sociales. Usaron al ingenio como centro clandestino para luego llevarlos a Tucumán o a Guerrero”, rememoró Gabriela Ríos mientras que por el micrófono se anunciaban las razones del escrache: a 103 años de explotación, contaminación e impunidad, los cómplices de la dictadura, sean civiles o militares, también son genocidas.

"Exigimos: juicio y cárcel común a los responsables militares y civiles del terrorismo de Estado. Basta de contaminar. Basta de represión a los luchadores sociales. Repudio al desalojo violento de las tierras en Libertador. Que las 4 muertes en Libertador no queden impunes. Justicia, tierra y trabajo para todos. No perdonamos, no olvidamos, no nos reconciliamos. 30 mil compañeros detenidos desaparecidos presentes. Ledesma mata!"

A pesar del frío que se profundizaba con la caída del sol, los compañeros seguían llegando a Corrientes y Nueve de Julio (pleno centro porteño), la murga se iba armando y las banderas de la CCC (Corriente Clasista y Combativa) flameaban con el viento.

Un nuevo escrache numeroso y colorido llegó a las oficinas de los Blaquier en Corrientes al 400 para denunciar el pasado y el presente de una empresa que explota, mata y contamina.

“Esta concentración tiene un matiz importante porque hace unos días nos dejó Amanda Carrazana, madre de Libertador que murió justo el día que su hijo cumplía años así que por ella también marchamos”, concluyó Gabriela Ríos.

* Periodista de la Secretaría de Comunicación de la CTA Autónoma

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