El 14 de diciembre asumió la nueva conducción de la CTA con 32.000 votos de diferencia a su favor y el aval de la justicia laboral.
Luego vinieron la movilización del 3 de marzo de este año, el Congreso Nacional en Mar del Plata, el Paro y la Movilización nacional del 4 de junio, la solidaridad con los reprimidos y asesinados por luchar, el Confederal en la ciudad de Buenos Aires y la jornada de Movilización Nacional por Libertad y Democracia Sindical al Ministerio de Trabajo y a todas sus delegaciones el 23 de septiembre pasado.
Un año de crecimiento, de legitimidad, de coherencia con los principios fundamentales y de autonomía de los partidos políticos, de los gobiernos y de los patrones.
Un año que vale por cuatro.

