El arañero de sabaneta
Martes 6 de marzo de 2018, por Mariano Vázquez *
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A cinco años del fallecimiento de Hugo Chávez, Venezuela es territorio en disputa. Apetitos geopolíticos se juegan minuto a minuto para que el país que cuenta con las mayores reservas de petroleo del planeta deje de estar en manos del sueño que fundó el líder bolivariano.

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* Periodista y documentalista. Fue editor general de la Agencia de Noticias de la CTA y responsable de Comunicación de la Secretaría de Relaciones Internacionales.

Como dijo Fidel Castro: “En el escenario de Venezuela se libra hoy un gran combate. Los enemigos internos y externos de la revolución prefieren el caos antes que el desarrollo justo, ordenado y pacífico del país. Acostumbrado a analizar los hechos ocurridos durante más de medio siglo, y de observar cada vez con mayores elementos de juicio la azarosa historia de nuestro tiempo y el comportamiento humano, uno aprende casi a predecir el desarrollo futuro de los acontecimientos”. Por lo que “promover una Revolución profunda no era tarea fácil en Venezuela, un país de gloriosa historia, pero inmensamente rico en recursos de vital necesidad para las potencias imperialistas que han trazado y aún trazan pautas en el mundo”.

La historia de Chávez es el ensueño. Reeditar la senda de Simón Bolivar, la construcción de la Patria Grande, liberar a los oprimidos. Es que la revolución es un sueño eterno…

Chávez, el arañero de Sabaneta. El niño que voceaba en las calles para juntar unos pesos en Sabaneta, la pequeña ciudad del llano venezolano, con los dulces típicos de lechosa, muy conocidos como “arañas”. Los sueños paridos en aquellas calles lo llevaron hace 46 años a la Academia Militar. Aunque él quería ser pelotero, beisbolista del Magallanes, y pensaba que ese sería el trampolín para ser como su ídolo, el más famoso de Venezuela, el “Latigo Chávez”.

Estar en la academia fue como asomarse a una medianera para ver qué pasaba del otro lado. Ver con los propios ojos el país, las miserias, las trampas de la oligarquía, las desigualdades. Allí se reencontró con Simón Bolivar. Con su credo. Se hizo soldado, pero soldado bolivariano, leal a esa causa y a esos principios. Lo que pasaba detrás de la medianera le dolía: esos militares custodiando latifundios y reprimiendo al pueblo. Centinelas de los millones. Altos rangos protegiendo a tránsfugas y cipayos.

Después vino “El Caracazo”, que desbarató los cimientos de Venezuela. Sacudón de pueblo en febrero de 1989 contra el paquete de ajuste impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ejecutado obedientemente por el gobierno de Carlos Andrés Pérez. El 28 es día de lucha y remembranza, la Policía Metropolitana, las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional (GN) reprimieron a ese pueblo asediado. Dicen que hasta 3.000 pudieron haber sido asesinados ese día. Esa masacre marca a Chávez. Ya en 1982 había creado dentro de las filas del ejército, pero también abierto a civiles, el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200).

El germen

El Caracazo es el combustible del “4F”, la insurrección cívico-militar del 4 de febrero de 1992 para terminar con el espurio pacto de “Punto Fijo”, que había comenzado en 1989, tras la indignación popular masacrada por Pérez. La “Operación Zamora” fracasó y Chávez debió purgar dos años de cárcel, pero ese 4F pronunció el famoso “por ahora”, que 6 años más tarde lo llevaría a la presidencia del país.

En 15 años de proceso bolivariano los cambios fueron intensos. Simbólicos, materiales, profundos y estratégicos. Un recuento disperso y arbitrario indica que la distribución de la riqueza es posible, antes de cada 100 dólares de la renta petrolera sólo 16 quedaban en el país, pero la ecuación se invirtió: 80 se comenzaron a usar en obras sociales; desde 2005 Venezuela es territorio libre de analfabetismo. Tocó la renta y alfabetizó al pueblo. Y hoy que Venezuela es asediada, que América Latina ha perdido terreno ante una restauración conservadora voraz y heredera de oscura noche neoliberal y privatizadora, ese Chávez gritó “ALCA al carajo” o acudió en defensa de los pueblos intimidados por Estados Unidos o forjó una alianza integradora de pueblos en la región, como lo hizo con la Celac, que sigue siendo un faro.

No nos quitarán a Chávez.

Logros de la Revolución Bolivariana:

- Durante las presidencias de Hugo Chávez, la extrema pobreza se redujo de 42 por ciento en 1998 a 9,5.

- En 2005, Venezuela logró la meta trazada por la UNESCO de declarar el país territorio libre de analfabetismo: 96 por ciento de la población adulta sabe leer y escribir.

- Entre 1999 y 2013, la inversión pública destinada a la salud, en Venezuela, se incrementó 59 veces.

- Venezuela es el quinto país en la región, con la mayor cantidad de médicos. Hay dos médicos por cada mil habitantes.

- En 1998, sólo el 80 por ciento de la población tenía acceso al agua potable. Actualmente, el servicio llega al 95 por ciento de los venezolanos.

- Ha creado 44 Universidades. Venezuela es el quinto país del mundo con el mayor número de estudiantes universitarios.

- La Misión Vivienda le otorgó un techo digno a más de un millón de personas.

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