Foro de la COMPA
Jornada de debate sobre precarización laboral y democracia sindical
Miércoles 23 de noviembre de 2011, por Redacción *

El pasado fin de semana se realizó en la Ciudad de Buenos Aires el 1° Foro por un Proyecto Emancipador. Organizado por la Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de Argentina (COMPA) se discutieron durante dos días diferentes temas que hacen a las problemáticas diarias de la sociedad argentina: el acceso a la tierra y la vivienda; el derecho a la salud pública, la comunicación y la cultura; la democracia sindical, entre otros temas.

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El sábado 19 de noviembre por la tarde se realizó el debate “Precarización laboral y democracia sindical. Perspectivas de la clase trabajadora”. 200 personas fueron parte de la actividad con un panel compuesto por José Rigane, secretario adjunto de CTA y secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA); Oscar Martínez, del Taller de Estudios Laborales; Mónica Galván, secretaria Adjunta de ADOSAC; Pedro Cormack, secretario general de ADOSAC; Marianela Navarro, de AGTCAP; Hernán “Vasco” Izurieta, miembro de la junta interna de ATE del Ministerio de Trabajo de la Nación y Carlos González delegado de la UOM Oeste.

José Rigane centró su exposición en la necesidad de sentirse parte de la clase obrera para poder confrontar al capitalismo. Actualmente el sistema se ha encargado de trastocar el concepto de clase trabajadora por lo que se hace urgente recuperar el sentimiento de orgullo de ser trabajador.

Esta toma de conciencia es piedra fundamental en el camino de construcción de una alternativa de poder que pueda enfrentar efectivamente al sistema. “Para eso tenemos que ponernos de acuerdo independientemente de las opiniones que tengamos de cómo lo transitamos. Estas diferencias no deberían ser ningún impedimento para la gran cuestión de la unidad”.

En este camino se hace indispensable pensar el lugar de la clase obrera en la construcción del poder. “Para nosotros la confrontación con este sistema es en la calle, y para eso es necesario construir poder propio. Esto se hace sabiendo que trabajadores somos todos, no sólo los que tienen relación de dependencia, sino también los desocupados, los subocupados, los tercerizados, las amas de casa, los estudiantes”, detalló Rigane.

Por su parte Oscar Martínez centró su discurso en la dificultad que plantea el alto nivel de precarización laboral para la organización de los trabajadores.

En este sentido aseguró que la flexibilización del empleo es una estrategia empresarial que expone el principal desafío del movimiento obrero actual. “Hoy en día en muchos lugares de trabajo cuando un activista o delegado tiene que preparar la lucha, mira para atrás y encuentra que tiene compañeros estables, contratados, monotributistas, en negro. Entonces la primer gran tarea no es sólo enfrentar a la patronal sino la construcción de un nosotros, cómo lograr la sensación de colectivo laboral cuando lo que hace la patronal es dividirnos”, se explayó Martínez.

Carlos González, delegado de Siderar, planteó que efectivamente se pueden reconocer algunas mejoras en materia laboral durante los últimos años después de la debacle del 2001; pero remarcó que la burocracia sindical ha logrado mantener recursos institucionales importantes como los convenios colectivos de trabajo, el poder sobre las obras sociales y el sindicato por empresa.

“Lo que se mantuvo es una democracia sindical con blindaje del Estado. El Estado ha blindado a estas cúpulas sindicales, y el kirchenirsmo jugó un rol fundamental en esta reivindicación pública que han hecho”, indicó González.

En este sentido planteó la necesidad de repensar una intervención sindical y política alternativa en el marco de pensar un proyecto emancipador para el país. “Vamos a reclamar la libertad sindical; también tenemos que avanzar en la democracia obrera”, señaló González al detallar la necesidad de fortalecer las asambleas donde se discuta y resuelva, donde las decisiones se tomen desde las bases.

Los compañeros de ADOSAC contaron la experiencia de su ejemplar lucha que muchas lecciones ha dejado a toda la clase obrera. Las situaciones que viven cotidianamente ellos en Santa Cruz “no son particulares sino que le pasan a todos los trabajadores”, apuntó Pedro Cormack.

Mónica Galván contó que a ellos les costó mucho entender que son trabajadores “era una lucha interna muy fuerte porque prevalecía la idea de que somos profesionales”, detalló.

Finalmente José Rigane concluyó su intervención planteando que desde la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) se viene planteando desde el 2002 la necesidad de la conformación de un Movimiento Político, Social y Cultural de Liberación.

Esta iniciativa supera a la propia CTA y es la puesta en marcha de la Constituyente Social. Esto se hará necesariamente a través de la unidad de los diferentes.

“Es una iniciativa que no está preestablecida sino que se construye al andar, y sobre la base de la necesidad de la participación de todo el colectivo con unidad de criterio. Por eso la construcción de poder propio tiene que ver con la necesidad de que los trabajadores no seamos objeto de políticas que no nos representen, sino que los trabajadores seamos sujetos de la transformación; y esto es no delegar”, finalizó Rigane.

* Equipo de Comunicación de la CTA Nacional

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