Criminalización de la protesta
Una respuesta unitaria y organizada
Martes 29 de noviembre de 2011, por Inés Hayes *
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Sólo en un año, de octubre de 2010 a octubre de 2011, 15 personas fueron asesinadas por la Policía Federal y las provinciales. Según la socióloga Maristella Svampa, “el proceso de criminalización de la protesta social es una de las variables configuradoras de la política neoliberal en América Latina.

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En nuestro país el tratamiento represivo del conflicto social ha sido acompañado por un sostenido proceso de judicialización de la protesta, que eleva a más de 4 mil los procesamientos”.

La investigadora y docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento y del Conicet afirma en su trabajo “Las vías de la criminalización de la protesta en Argentina” realizado en conjunto con Claudio Pandolfi, abogado de la Correpi, que el número de procesamientos muestra que, lejos de ser casuales, forman parte de una política de Estado, “expresada a través de una de las divisiones administrativas del poder estatal: la justicia”.

Si bien es difícil poder establecer un número exacto de procesados en todo el país, tarea que está llevando adelante el Observatorio Jurídico de la Central de Trabajadores de la Argentina, lo que sí puede constatarse es que con la profundización de la última crisis capitalista, cuya punta del iceberg emergió en 2008, la criminalización de la protesta social está avanzando progresivamente. El encarcelamiento del dirigente ferroviario, Rubén “Pollo” Sobrero y el reciente encausamiento de la ex legisladora Vilma Ripoll por el sólo hecho de haber acompañado los cortes de la Panamericana de los trabajadores de Kraft-Terrabusi, son dos claros ejemplos.

“Acá vienen por todos; las crisis económicas siempre se descargan sobre los trabajadores y ésta no va a ser la excepción. Es evidente que a este Gobierno le sirven cuerpos de delegados, diputados, senadores dóciles que se callen la boca, pero no es nuestro caso: nosotros vamos a responder en la calle, con los compañeros organizados”, dijo el “Pollo” Sobrero en la conferencia de prensa que se llevó a cabo el 17 de octubre en la Legislatura porteña para denunciar la causa contra Vilma Ripoll.

“La misma justicia que ha dejado impune a Menem es la que no condena a nadie por los 14 compañeros muertos en un año: los del Parque Indoamericano, los de los pueblos originarios, los de Ledesma. Estamos en un momento de mensajes mafiosos; es desde esa lógica que entendemos los procesamientos”, afirmó Carlos Chile, secretario general de la CTA Capital. Chile apostó a la organización de los trabajadores: “Como nuestro pueblo supo construir contundentes respuestas en la época de la dictadura no nos cabe la menor duda de que sabrá construir respuestas a esta nueva provocación”.

Un botón de muestra

Kraft Foods Argentina (ex Terrabusi) es la segunda empresa de alimentación en el mundo, y la primera en Estados Unidos. Durante 2009, trabajaban en la planta 2.700 operarios: más del 60% eran mujeres. Como se trabaja en tres turnos, la fábrica permanece en funcionamiento las 24 horas. Dentro de la empresa, ubicada en el Talar de Pacheco (provincia de Buenos Aires) hay un jardín maternal en el que las trabajadoras (alrededor de 250) dejan a sus hijos menores durante su jornada laboral. En los primeros días de julio de ese año, ante el avance de la epidemia de la Gripe A, la empresa informó al personal que el jardín maternal se iba a cerrar y que no se pagaría a las madres los días de trabajo que no pudieran cumplir por tener que estar al cuidado de sus hijos. No hay que olvidarse que en ese momento se había declarado la emergencia sanitaria a nivel nacional y provincial. En ese escenario, los baños, los vestuarios y las líneas de producción no contaban con las medidas mínimas de higiene, desinfección y salubridad para hacerle frente a la propagación de la epidemia. Ante la falta de respuestas de las autoridades de la empresa a los reclamos de los trabajadores y trabajadoras, casi la totalidad de los operarios del turno tarde decidieron, luego de una propuesta de una delegada gremial del Sindicato de la Alimentación, y apoyados por la Comisión Interna de la Fábrica, llevar un petitorio al sector patronal. Si bien la entrega se llevó a cabo con total normalidad y en forma pacífica, esa situación fue utilizada por la empresa para iniciar acciones penales contra los miembros de la Comisión Interna y el cuerpo de delegados elegido por los trabajadores, por supuesto delito de coacción y privación ilegítima de la libertad.

Fueron esas mismas causas penales las que se iniciaron para fundamentar el despido masivo de 162 trabajadores, entre ellos, toda su Comisión Interna de Delegados. La empresa no respetó los fueros gremiales que prohíben el despido sin exclusión de tutela previo. Además, dictada la conciliación obligatoria, la empresa Kraft desoyó la orden del Ministerio de Trabajo que ordenaba restituir a cada trabajador despedido en su puesto y sin represalias, confinándolos al comedor de la empresa sin darles tareas.

Durante el desarrollo del conflicto, la fiscal Laura Capra, a cargo de la Fiscalía del Talar de Pacheco, solicitó al Juez de Garantías Nº 1 de San Isidro, Dr. Costa, una medida de lanzamiento para desalojar a los trabajadores de la fábrica. Finalizada la conciliación obligatoria, ese mismo juez ordenó el desalojo (medida de lanzamiento) de todos los trabajadores que permanecían en la fábrica en el marco del reclamo gremial. Pese a que los juicios de exclusión de tutela sindical iniciados por la empresa Kraft contra los miembros de la Comisión Gremial Interna fueron con sentencia favorable para los trabajadores, las causas continúan en curso.

“Mientras haya chicos en la calle muertos de hambre y viejos que no cobramos una jubilación como corresponde seguiremos luchando por trabajo y justicia”, indicó Elia Espen, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y dirigente de la Mesa Nacional de la CTA que con sus más de 80 años viene luchando contra la última dictadura militar que desapareció a su hijo y contra los gobiernos que continúan judicializando los justos reclamos de los trabajadores que diariamente se cargan sobre sus espaldas la tarea de construir un país para todos.

Artículo publicado en el Periódico de la CTA N° 81, correspondiente al mes de octubre de 2011

* Periodista de la Secretaría de Comunicación de la CTA Autónoma

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