Niña, mi niña pobre que nadie cuidó
Jueves 7 de marzo de 2019, por Leonor Cruz *
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Tucumán despertó con la noticia de que a Lucía (nombre ficticio) le practicaron una cesárea en un comunicado que miente y confunde.

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* Secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA Tucumán

El sistema de salud de nuestra provincia comunica que garantizara la aplicación de la ILE salvando las dos vidas, les antidrechos adoradores de la cultura de la violación y el abuso, festejan hoy su triunfo, festejan que a una niña la forzaron a ser madres, festejan la violación sistemática a sus derechos, festejan la imposición de sus creencias en ese cuerpito de niña, festejan no haber escuchado su voz que decía “sáquenme lo que este viejo me puso adentro”, festejan la muerte de la inocencia, la deshumanización de lo humano, festejan la hipocresía y su doble moral.

¿Quién es Lucia? Lucia es una niña de 11 años que fue violada por la pareja de su abuela y queda embarazada, ingresa al hospital público con un intento de suicidio, allí el Estado pone en práctica el más perverso de los sistemas, dilatan todo lo posible la Interrupción Legal del Embarazo, desconocen absolutamente lo que ella y su madre pedían, la justicia olvida las leyes vigentes para estos casos. Lucía llora y espera junto a su mama. Lucía espera.

Lucía es una de las cientos y miles de pibas que sufren la soledad y el abandono de un Estado y una Justicia, elitista, corrupta, perversa, violenta, machista, diciplinadora, depredadora, generadora de pobres a los que después hay que encerrar o eliminar.

Lucía es una niña pobre, de algún barrio tucumano, barrios hambreado, barrios inundados de drogas, barrios de negros, barrios de chorros, barrios de gente de mierda que no tienen derecho ni siquiera a soñar, así nos dicen, así nos pintan, así nos gritan los que se creen que pueden sobre nuestros cuerpos decidir y vulnerar.

Lucía es un número, una estadística, un cuerpito que violar, una incubadora, Lucía es una niña , una niña!!!una niña que el estado la justicia y parte de esta sociedad obligo a parir.

Lucía no tiene rostro. Lucía es una abstracto, Lucía es un vientre, un mandato, para los/as fundamentalistas las Lucías no tiene edad, no tienen derechos, no tienen infancias, no tienen futuro, no tienen oportunidad, las Lucías solo son cuerpos que torturar.

Lucía es consecuencia de un Estado ausente, sin políticas públicas o con políticas solo punitivas y de encierro, un Estado que pone a funcionar toda su maquinaria puesta al servicio de la crueldad, el abandono y el desconocimiento de cada uno de sus derechos.

Las mujeres tucumanas y del país salimos durante todo este tiempo a exigir que a esta niña se le respeten su derechos, salimos a denunciar con nombre y apellido a los responsables de esta tortura y también salimos para que Lucía sepa que no esta sola, que ella no es culpable, que ella es niña no es madre, que la abrazamos, que la sentimos, que junto a ella lloramos.

QUIÉN ESCUCHA A LAS NIÑAS FORZADAS A SER MADRES, escribió en estos días una compañera tucumana, el estado tucumano no, el sistema de salud no, la justicia no…

La escuchamos las que gritamos

Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, Aborto legal para no morir!! las que cantamos con toda nuestra fuerza, con toda nuestra rabia mientras nuestras lágrimas se agolpan de tanta impunidad e injusticia, no nos van a callar, no nos van a parar, no tenemos miedo, porque luchamos por un proyecto de país que merezcan ser vividos, por infancias libre de abuso y felices.

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