Seminario de Formación Sociopolítica en la CTA
Machado: "En Cuba no hay libertad para explotar a los trabajadores"
Lunes 5 de diciembre de 2011, por Inés Hayes *
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Con la presencia del secretario general de la CTA, Pablo Micheli, los integrantes de la Mesa Nacional, los secretarios generales provinciales y los sindicatos nacionales que integran la Central de Trabajadores de la Argentina, se realizó en el Hotel de ATE de la Ciudad de Buenos Aires el Seminario La Revolución Cubana: ¿Más Socialismo o Neo-capitalismo?, a cargo del pensador cubano Darío Machado Rodríguez*. ACTA dialogó con el disertante acerca de los desafíos de la Revolución Cubana.

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¿Cuáles son los desafíos más difíciles de superar hoy en Cuba?

En primer lugar creo que es básico alcanzar la eficiencia económica en términos socialistas porque esto no significa simplemente producir más sino hacerlo de manera adecuada, culta, saludable en el sentido también de lo que se produce y de su consumo; o sea, alcanzar la eficiencia: ese sería un primer tema. Junto con eso, es básico también un cambio de mentalidad, es decir, tomar conciencia de que sólo tendremos lo que seamos capaces de producir, que no hay nadie que pueda gastar más de lo que tiene y que es imprescindible que ahorremos, que logremos invertir para poder resistir todo el embate que viene a todo el mundo subdesarrollado que siempre ha existido pero que ahora se ha reforzado con la crisis, eso es muy importante, son dos elementos básicos: alcanzar la eficiencia y cambiar la mentalidad.

¿Por qué cree que Cuba sigue siendo un faro para América Latina?

Yo creo que Cuba es un ejemplo, no un modelo a seguir porque yo creo que cada país tiene que encontrar su derrotero propio, pero sí es un ejemplo en primer lugar por la dignidad que nuestro pueblo ha logrado mantener frente a los embates del imperialismo norteamericano, por la defensa de una sociedad que tiene un proyecto de justicia social, el haber podido defender los logros fundamentales de la Revolución Cubana y obviamente eso dice que aún en las más difíciles circunstancias, los pueblos pueden hacer sus proyectos. También te digo que no hubiéramos sido capaces de alcanzar y sostener esa resistencia y de salir adelante si no hubiéramos contado con la solidaridad de muchos pueblos y ahora de cada vez más gobiernos también de América Latina. Ha sido básico y creo que constituye también un elemento fundamental para todos nuestros pueblos entender que necesitamos unirnos, que necesitamos integrarnos, que necesitamos defendernos frente a las apetencias hegemónicas porque en mi opinión las transnacionales, los poderes nortecéntricos vienen por todo, quieren todo: el combustible, el agua, los recursos de la biodiversidad y bueno, la población del Norte tiene derecho también a disfrutar de los recursos pero no de todos, quitándoselos a los demás. Por tanto, nuestra lucha por un mundo solidario pasa ante todo por la integración regional sobre bases de cooperación no de competencia entre nosotros, y de ir instalando un nuevo tipo de sociedad, una nueva manera de vivir y de disfrutar la vida, una cultura y una ética no del tener sino del ser.

Se escucha mucho que en Cuba no hay libertad pero acá en Argentina hay libertad para morirse de hambre, por ejemplo.

Yo no suelo hacer comparaciones porque lo que domino es la situación cubana, pero te digo: en Cuba no hay libertad de especular, en Cuba no hay libertad para explotar a los trabajadores, en Cuba no hay libertad para favorecer los intereses hegemónicos de Estados Unidos. Ahora en Cuba nosotros vivimos libremente, decimos lo que pensamos, lo que entendemos. En cualquier esquina, cualquier persona puede decir cualquier cosa y se ha demostrado con todo el proceso de debate de los lineamientos económicos y sociales que se aprobaron recientemente en el sexto Congreso del Partido y en el que millones de personas han hecho más de 3 millones de intervenciones y todo eso se dijo libremente. Hubo quien dijo que la economía no podía avanzar si no se privatizaba, eso va en contra de nuestra Constitución incluso, porque nuestra Constitución proscribe el capitalismo, en Cuba el capitalismo es ilegal, sin embargo la persona lo planteó en el debate y no pasó nada con eso. Martí, que es parte integrante de la ideología de la Revolución Cubana decía que la Libertad es la tiranía del deber, por tanto, si nosotros tomamos en cuenta todo lo que sentimos el deber de transformar, sí, somos muy libres.

¿Cómo trabajan ustedes en la Central de Trabajadores de Cuba para que la crisis no sea tan fuerte?

En primer lugar, el sindicalismo en Cuba, los sindicatos en Cuba tienen una visión cubana de su actividad porque es un país donde predomina la actividad social y donde todos somos copropietarios de los medios, de las fábricas, por tanto somos los primeros interesados todos de que se trabaje en forma eficiente. Obviamente yo siempre digo que estamos construyendo socialismo en Cuba pero que estamos en el planeta tierra: se cometen abusos, hay arbitrariedades y el sindicato está para velar todo esto, está para defender al trabajador frente a esas eventualidades, verticalismos, imposiciones que pueden surgir de la administración, pero junto con eso también te digo que el conjunto de trabajadores está interesado que el país produzca y eso hace que el sindicalismo tenga sus particularidades en la sociedad cubana y hasta este momento siempre se ha logrado un acuerdo cuando hay problemas de carácter laboral sin necesidad de llegar a situaciones extremas.

¿Por qué si en cada reunión de la ONU se suman cada vez más países para que se termine con el bloqueo, Estados Unidos no le pone fin?

Una vez yo estuve conversando con un senador norteamericano republicano y como a la hora yo le dije si nosotros estamos conversando aquí sin problemas, yo no se por qué ustedes mantienen el bloqueo, y me dijo: ‘yo tampoco’. O sea, eliminar el bloqueo viene a ser el reconocimiento de que en la puja tuvieron que reconocer a Cuba. Y hay un lobby muy poderoso que está lleno de clientelismo, de favores y de pago de favores que influye en muchos de los congresistas norteamericanos. Si uno se pone en la piel de los norteamericanos que creen que el socialismo es inviable, probablemente teman que aliviando la enorme presión económica, Cuba sea todavía más socialista.

* El Doctor Darío Machado Rodríguez es Profesor Titular del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”. Con muchos años de aporte a la difusión del pensamiento revolucionario, es, entre otra cosas, miembro del Consejo Editorial de la revista teórico-práctica Cuba Socialista, integrante de la Unión de Periodistas de Cuba y fundador del Consejo Científico de la Central de Trabajadores de Cuba.

* Periodista de la Secretaría de Comunicación de la CTA Autónoma

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