10 mil mujeres marcharon de Plaza de Mayo al Congreso
Un 8 de marzo a toda lucha
Jueves 8 de marzo de 2012, por Inés Hayes *
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Cerca de 10 mil mujeres marcharon en la tarde de este jueves de la Plaza de Mayo al Congreso de la Nación conmemorando el 8 de marzo y exigiendo la aprobación del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, desmantelamiento de las redes de trata, derogación de la ley antiterrorista, la necesidad de contar con jardines materno paternales estatales y la convicción de que la crisis no será pagada por las trabajadoras y los trabajadores.

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Las banderas de la CTA Nacional y las regionales, de la Cicop, de ATE-Indec y de la FUBA, entre otras, flameaban al ritmo del caluroso viento de la tarde mientras que en el centro de la Plaza comenzaba la histórica ronda de las Madres.

“Hoy se reivindica un día de lucha: el 8 de marzo existe porque hubo muchas mujeres que se encontraban con el avance del capitalismo como modelo hegemónico que atravesaba las relaciones políticas, económicas y laborales”, dijo a ACTA Dora Martínez, secretaria gremial de la CTA Capital. Un 8 de marzo de 1857, 129 mujeres perdieron su vida luchando por sus derechos. Las obreras de la fábrica textil Cotton en Nueva York se declararon en huelga por mejores condiciones de trabajo, mejores salarios, la abolición del trabajo infantil y el fin de la sobrecarga horaria. Las mujeres tomaron la fábrica y el dueño, a sangre fría, las encerró y las prendió fuego.

“Luchaban por terminar con el trabajo infantil, luchaban por reglas de seguridad y de higiene, en síntesis, luchaban contra la explotación y hoy en día las reivindicaciones siguen pendientes. Acá en el país están pendientes las condiciones de trabajo en igualdad con los hombres: que se gane lo mismo que los varones en el sector privado, por ejemplo”, agregó Martínez.

Antes de comenzar con los paneles organizados por la Secretaría de Género de la CTA Nacional, su secretaria, Alejandra Angriman, enmarcó los motivos de la jornada: “Esto es parte de lo que viene siendo una tradición de las organizaciones sociales que hace más de 25 años, en forma sistemática, nos venimos juntando y debatiendo. Estamos avanzando en una organización nacional que nos permita ir construyendo una agenda común fundamentalmente vinculada a la problemática de las mujeres trabajadoras y también a las reivindicaciones clásicas del movimiento feminista de la argentina: la exigencia de que se termine con la trata de personas, la violencia contra las mujeres, la legalización del aborto”.

Angriman remarcó que no contar con la ley de interrupción voluntaria del embarazo es una deuda de la democracia: “hace muchísimos años que estamos reclamando y presentando proyectos al Congreso de la Nación para que sancione el proyecto de ley presentado por más de 50 organizaciones y que lleva adelante la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito para que de una vez por todas el poder político que está representado en el Congreso no hagan más oídos sordos al planteo de las mujeres y se legalice el aborto. Además, marchamos por temas más coyunturales que tienen que ver con el ajuste, con la crisis económica que pagamos fundamentalmente las mujeres y nuestros hijos y para que se derogue la Ley antiterrorista, además de todas las problemáticas que tienen que ver con la tierra, la construcción de una economía sustentable”.

Mientras Alejandra hablaba con ACTA, detrás suyo se armaban los castillos inflables, llevados por la CTA para reclamar jardines materno paternales gratuitos y estatales: “Nos preocupa la situación de las mujeres, avanza el tiempo y no tenemos resuelto el tema de los jardines materno paternales; porque no solamente cuando nos movilizamos no tenemos dónde dejar a nuestros hijos, cuando salimos a trabajar tampoco tenemos dónde hacerlo”.

En esa misma línea, Jorgelina Sosa Pisani, secretaria de Género de la CTA Capital dijo: “Lo que se suma este año es el tema de los jardines materno paternales para nuestros pibes, es fundamental que los gobiernos nacional y provinciales abran jardines gratuitos para que las compañeras puedan tener el tiempo de ir tranquilas a trabajar y no tener que pagarle medio sueldo a una persona o a un jardín privado”.

Sosa Pisani agregó que el otro tema que se suma este año con más fuerza es luchar por terminar con el trabajo precarizado: “queremos salario igualitario, tener los mismos derechos que tiene cualquier ciudadano. Aparte de salir a trabajar hacemos el trabajo invisible del que nadie habla que es el trabajo doméstico. Por poner un ejemplo, en la Legislatura, las compañeras de limpieza cobran 2.600 pesos por mes, se les descuentan 100 pesos si faltan y además están tercerizadas”.

Paneles de debate: Mujer, trabajo y Ley Antiterrorista

En medio de la tarde, mientras los más chicos jugaban en los castillos inflables, en la carpa de la CTA comenzaban las mesas de debate. Claudia Korol de Pañuelos en Rebeldía, Graciela Rosemblum, integrante de la Liga Argentina por los derechos del Hombre, Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo e integrante de la Mesa Nacional de la CTA y Viviana García, vecina de la Villa 20, integrante del Frente Darío Santillán hablaron sobre la Ley Antiterrorista, el Proyecto X y la represión en general.

“En la Villa 20 tenemos problemas de vivienda. Bancamos con todo lo que podemos, con el tema de la comida, del agua. Después sufrimos la represión que fue bastante agresiva: no perdonaron niños, mujeres, gente que ni siquiera estuvo en la toma porque tiraron a la villa, que queda como en un pozo y la policía nos reprimió de arriba, falleció el compañero Bernardo dentro de la Villa, no en el Indoamericano como decían. La policía dice que fue un arma tumbera pero yo estaba ahí y no había nadie armado, los adolescentes se defendieron con piedras”, contó Viviana García.

“Éramos todas mujeres en la toma porque somos las mujeres las que sabemos las necesidades y las que nos quedamos en casa. De día íbamos las mujeres con los chicos y a la noche venían los hombres a dormir. La situación de la vivienda no cambió nada. Las compañeras viven en una pieza de dos por dos con 4, 5 hijos”, añadió. A su turno, Elia Espen dijo: “Nuestros hijos fueron espiados y desaparecidos, las Madres fuimos espiadas y algunas desaparecidas y hoy nos vigila la Gendarmería. A mí me sacaron fotos por apoyar a los trabajadores de Kraft. El aparato represivo está intacto, lo demuestra la desaparición de López, de Arruga y la encarcelación de los trabajadores luchadores”. Hace 35 años que peleo contra la impunidad, agregó Elia: “No más hambre, no más injusticia, no más persecusión por pensar distinto. Aborto legal, igual paga por igual trabajo. Cuando nosotras salimos a luchar no nos detiene nadie”, concluyó Elia ante el aplauso de todas las presentes.

Al abrir el segundo panel sobre Mujer y Trabajo, la secretaria Administrativa de la Central y secretaria general de la Conadu histórica, Claudia Baigorria fue más que clara con el panorama que viene: “No podemos ser las mujeres las que paguemos la crisis; poder organizarnos es fundamental para nosotras. Para saber cuáles son nuestros derechos, tenemos que conocerlos. Hay toda una sistematización de trabajo precario, no es solamente una crisis salarial, el problema salarial existe, nuestros gremios sindicalizados estamos todos en plan de lucha porque nos pretenden imponer paritarias con tope, con techo que no son paritarias libres. Es un problema de ajuste y de libertad y democracia sindical, es un problema de no querer invertir en la seguridad social: empleo, salud, vivienda, jubilaciones”. Ante la escucha atenta de todas, Baigorria agregó: “en estos momentos, las compañeras en España y en toda Europa están celebrando el Día de la mujer trabajadora, lo recuerdan con 120 mil compañeras despedidas en esta etapa de crisis capitalista, así que no seamos nosotras las próximas, a seguir luchando compañeras!”.

Carolina Ocar, de la Junta Interna ATE-Indec, compartió la investigación que sus compañeras hicieron en el Indec sobre la Canasta Básica Alternativa: “Tenemos que empoderarnos con el conocimiento para dar nuestra pelea por el salario. Hoy una trabajadora, un trabajador debe cobrar 5.850 pesos, no 2.300”.

Con ese espíritu de lucha y compromiso, las mujeres marcharon al Congreso al ritmo de sus cantos y sus tambores para volver a exigir el aborto legal, seguro y gratuito, el desmantelamiento de las redes de trata, la derogación de la Ley antiterrorista, la necesidad de contar con jardines materno paternales estatales y la convicción de que la crisis no será pagada por las trabajadoras y los trabajadores.

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