La respuesta es la integración
Lunes 19 de marzo de 2012, por Adolfo Aguirre *
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La presidenta Cristina Fernández eligió a Chile para la primera visita oficial de su segundo mandato. Subyace como tema caliente el desigual intercambio comercial entre ambos países, ya que Chile tiene un comercio deficitario con Argentina de 3571 millones de dólares.

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* Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA Autónoma.

El otro es la causa Malvinas, pero también vemos necesaria una agenda más diversificada. Desde los trabajadores creemos que hay que abordar dos cuestiones, que no pueden dejarse pasar.

Una de ellas es la integración y sus formas. En este ciclo político debe prevalecer el diálogo llano, la confianza mutua y los acuerdos justos, porque cada país decide las formas más pertinente de integración y defiende su desarrollo. Es preciso un equilibrio que no deje jugadores heridos.

La crisis que vive Europa debe servirnos como ejemplo de lo que no se debe hacer. Por eso, miramos con preocupación la posible queja por parte de Chile ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), como resultado de las trabas a la importación impuestas por el gobierno argentino. Estos organismos no son el foro donde la región debería resolver sus contradicciones. Es en la nueva integración, encabezada por la Unasur, donde nuestros países deben debatir estas complejas situaciones.

Desde la CTA, y en conjunto con organizaciones sindicales hermanas chilenas, apoyamos todo proceso de integración que sirva no sólo para establecer cercanía entre los gobernantes, sino también para resolver las disputas económicas y políticas. La Unasur debe ser el espacio que nos permita pensar en una estrategia alternativa a la de las soluciones nacionales, que incorpore una lógica regional a los procesos de desarrollo económicos, políticos, sociales y ambientales.

El tema ambiental adquiere hoy una relevancia novedosa y necesaria. En vastas regiones a ambos lados de la cordillera convoca a comunidades, movimientos sociales y sindicales a resistir la voracidad de la explotación minera por parte de multinacionales y a la defensa por la preservación de un recurso natural como el agua, que está además en la agenda del momento. Desde la CTA consideramos que este tema debería ser constante en la agenda bilateral de la Argentina y Chile y, más que nunca, en la de la Unasur.

En los últimos años el debate sobre el desarrollo sustentable comenzó a ocupar espacios prioritarios en la agenda pública; de ser marginal, pasó a ser debatido en todos los estamentos sociales por el avance del capitalismo sobre las fronteras medioambientales y la sobre-explotación de los bienes comunes, donde intereses poderosos se juegan hoy en el mapa del desarrollo. El concepto de desarrollo sustentable se centra en cuatro dimensiones: ecológica, social, económica y política. Como sintetiza el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, garantizar la soberanía material de nuestros pueblos. Clave no sólo para el vivir bien hoy, sino para los que vendrán.

La expectativa regional está puesta en la Conferencia Mundial de Río+20, donde la Argentina y los países de la región llevarán sus posturas, y nosotros como trabajadores, también estamos construyendo nuestra mirada, por eso el 28 y 29 de marzo en Buenos Aires habrá un conferencia sobre la visión de los trabajadores y el desarrollo en el que disertarán académicos, centrales sindicales y organizaciones indígenas y campesinas.

Publicado en Tiempo Argentino. Edición 16 de marzo de 2012

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