El FMI se preocupa por el aumento de la expectativa de vida. Para hacer frente a los desafíos de la longevidad propone reducir los haberes, subir la edad jubilatoria y aumentar los aportes que realizan los trabajadores.
La preocupación del Fondo no es novedosa y está presente en la agenda de la mayoría de los responsables de los sistemas jubilatorios a medida que se prolonga la vida, la gente cobra más tiempo sus haberes.
Desde el Consenso de Washington donde el Banco Mundial quiso imponernos la jubilación privada, que gracias a la lucha de la Central de Trabajadores de la Argentina y de los organismos que la componen se logró que el gobierno de turno, el FMI y los sindicalistas corruptos desistieran en parte de dicha atrocidad.
Esta preocupación del FMI es un espejo en el que nos debemos mirar a la hora en que quieran aprovechar la oportunidad de que la crisis que tanto les preocupa la paguen los que menos tienen y de la cual no somos culpables los jubilados.

