Más allá del “desendeudamiento”, la deuda sigue creciendo
Miércoles 17 de julio de 2013, por Fabiana Arencibia *
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Cada hora que pasó durante el año 2012, la deuda pública de Argentina creció dos millones de dólares. En cada segundo en un abrir y cerrar de ojos, la deuda subió 34.000 dólares. Según datos oficiales, el año pasado cerró con un endeudamiento de 208.000 millones de dólares contra los 190.000 millones de fines de 2011.

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* Periodista intergrante de Red Eco Alternativo

El Ministerio de Economía de la Nación publicó el informe sobre la Deuda Pública argentina al 31 de diciembre pasado. Siguiendo el camino del endeudamiento, ésta creció en un año, según datos oficiales, 18.500 millones de dólares.

La deuda que el gobierno reconoce como de firme cumplimiento es de 197.464 millones de dólares. Aquí no está considerada la deuda en default (la que no se presentó a los canjes 2005 y 2010 incluyendo la del Club de Paris), que dejó de publicarse en los informes del Ministerio luego de diciembre de 2010 y que entonces ascendía a 11.218 millones de dólares.

Por lo tanto, tomando la deuda en firme y la deuda en default (que tarde o temprano será abonada) el total de la deuda pública del Estado argentino pasó de 190.181 en diciembre de 2011, a 208.682 millones de dólares a fines de 2012.

Tomando los últimos tres años (2009-2012) podemos ver que la deuda pública total, según datos oficiales, ha crecido 50.000 millones de dólares cargando mayor peso sobre el endeudamiento del gobierno nacional con organismos estatales.

Héctor Giuliano, especialista en este tema, calcula que la Deuda Pública total en la actualidad no bajaría de los 350.000 millones de dólares ya que los cálculos oficiales no computan las deudas de las provincias y de los municipios, los intereses a pagar de la deuda pública, (que según datos oficiales serían de alrededor de 71.600 millones de dólares), la deuda por cupones ligados al PBI, entre otros ítems no publicados ni considerados en los cálculos oficiales.

¿Sobre qué cifras de este informe el gobierno persiste en hablar de “desendeudamiento”?

En primer lugar presenta un nuevo concepto hasta ahora no mostrado en los informes anteriores que es el de “Deuda Neta”, cifra que solamente computa lo que se adeuda a los privados -tanto residentes nacionales como extranjeros- y a los organismos multilaterales o agencias de gobiernos extranjeros. El primer cuadro de la Evolución de la deuda del Sector Público Nacional que aparece en el informe muestra esta deuda neta al 31/12/2012 en menos de 83.000 millones de dólares, reduciéndose en un año poco más de 1.600 millones.

Pero esa deuda privada representa el 42 % de la deuda pública informada por el gobierno. El resto (58%) es la llamada deuda intra-Estado: “Los mayores acreedores del Estado Nacional son organismos públicos, el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS y el Banco de la Nación Argentina (BNA)”, indica el informe. Esta, dice, sigue en ascenso. De 94.612 millones de dólares en diciembre de 2011 pasó a casi 115.000 en diciembre de 2012. Creció en un año 20.155 millones de dólares.

Al decir de Giuliano, se está produciendo un “empapelamiento” de los organismos oficiales sustrayendo dinero y dando como contrapartida papeles (Letras y Bonos) que por otra parte tienen un bajo interés para su devolución futura (en caso que se produzca). En el informe se detalla que el 14% de la deuda pública no devenga ningún tipo de interés, tiene tasa 0.

Nos preguntamos cuál será la capacidad de pago para que este gobierno o los que vengan le devuelvan al Fondo de Garantía de Sustentabilidad del ANSeS el 62 % de sus recursos que hoy no son dinero sino letras y bonos que el gobierno le dio a cambio de dinero utilizado, entre otras cosas, para pagar deuda privada. Cómo reintegrará al Banco Central los cerca de 64.000 millones de dólares que le prestó al Tesoro Nacional. Y cómo volverá el dinero al Banco Nación que le prestó casi la mitad de su cartera de créditos.

Nos preguntamos cuál sería en la práctica la diferencia entre el crecimiento de la deuda pública por la estatización de la deuda privada que hizo Domingo Cavallo durante la última dictadura y el crecimiento de la deuda intra-Estado que provoca que el gobierno nacional use recursos públicos para pagar deuda privada.

En segundo lugar la comparación Deuda/PBI toma la deuda neta que fue descendiendo hasta colocarse a diciembre de 2012 en el 18,8%. Si por el contrario esa relación se efectuara tomando como parte de la deuda, la intra- Estado, el porcentaje sobre el PBI arrojaría que creció de 41,8 (diciembre 2011) a 44,9 (diciembre de 2012).

De todos modos seguimos sosteniendo que no puede medirse la evolución de la deuda relacionando su monto con el del PBI. El Producto Bruto Interno esta integrado por todos los bienes y servicios que el país produce en un año, o sea que es un concepto económico. La deuda pública es un concepto financiero. Relacionar uno con otro es como decir que al 31 de diciembre de 2012 Argentina tendría que deshacerse de la mitad de todo lo producido para cancelar su deuda. Por otra parte, aunque esa relación disminuya (no paso así durante el último año), la deuda aumenta en valores nominales.

Es importante además ver en el informe que en la estructura de la deuda que el gobierno reconoce como de firme cumplimiento (los 197.464 millones de dólares) el 48 % es en dólares y el 10 % en Euros. Solo 23% es en pesos. Se hace así evidente la necesidad de conseguir divisas y concentrar su tenencia para cancelar deuda.

La vida promedio de la deuda de firme cumplimiento es de 9,5 años. El 28% vence entre 2013-2014, el 29% en 2015-2020 y el 43% a partir de 2021. A fin de 2011 era de 10,7 años y en 2010 se calculaba en 11 años. Se acortan los plazos.

Tomando la deuda pública de firme cumplimiento, cada argentino está debiendo 4.750 dólares, que al tipo de cambio oficial equivaldrían a cerca de $ 26.000. Casi el 70 por ciento de los trabajadores, los formales y no formales, tiene un salario promedio mensual de $ 4.500, o sea, tendrían hoy hipotecado medio año de su trabajo para cancelar la deuda. Por otra parte, los “pobres” del INDEC (con ingresos de $ 1.652,57 mensuales por grupo familiar de 4 personas) deberían dejar de comer, vestirse, atender su salud, educarse, acceder a los servicios básicos de subsistencia, por 15 meses para cubrir “su” parte de la deuda.

Cuando recordamos que la deuda luego del pago al FMI y la reestructuración que hizo Néstor Kirchner en 2005 quedó, según cifras oficiales de entonces, en 152.000 millones de dólares y hoy -también según cifras oficiales y a pesar de pagar y pagar- supera ampliamente esa cifra, nos seguimos preguntando ¿Hasta cuándo podrá sostenerse este esquema? ¿Qué pasará con la deuda contraída con la ANSeS cuando ese dinero sea necesario para hacer frente al pago de los jubilados? ¿Se seguirá transitando por los caminos del endeudamiento sin que suceda lo mismo que provocó la salida de la convertibilidad a la que se la defendía como permanente e inmejorable?¿ No es acaso el tema del endeudamiento –y no del “desendeudamiento”- otro de los pilares estratégicos en el “modelo” que el ministro de Economía presenta como el mejor que ha tenido nuestro país? ¿Quién pagará la deuda que este gobierno nos ha hecho contraer con el Estado?

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