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Constituir un sindicato es una odisea
Miércoles 18 de septiembre de 2013, por Horacio Meguira *
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Es evidente que los trámites de Inscripción de un sindicato tardan cada vez más. El Ministerio de Trabajo de la Nación dilata los tiempos para que las nuevas organizaciones sindicales no tengan la mínima legalidad. De esta manera "la contra" no puede organizarse.

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* Director del Departamento Jurídico de la CTA

Este sencillo movimiento, avalado por la impunidad con que acciona el ministro Carlos Tomada, impide el desarrollo de los que tienen la carta "marcada". Para los sindicatos que no son adictos al "modelo", ni justicia.

Últimamente, el fiscal Eduardo Álvarez, un hombre del Ministerio, tiene una nueva costumbre: cada vez que accionamos por denegatoria tácita de la Inscripción Gremial, solicita una medida de mejor proveer.

En un caso pregunta a la ANSES si los afiliados tienen relación de dependencia, con padrones de hace cuatro años de cuando fuera iniciado el trámite. En otros, solicita que se remita el expediente desde el Ministerio de Trabajo.

Nuevamente el pisoteo y otra vez se dilata el trámite. Ese juego abonado por un fuerte estatalismo de los jueces en materia de Derecho Colectivo, hace del derecho de Libertad Sindical Constitutiva "una zanahoria" imposible de alcanzar.

Esta complicidad "oficialista" no es ajena a la "gobernabilidad" del "modelo sindical argentino", defendido por la entraña conservadora del Poder Judicial del Trabajo.

De ninguna manera quieren enfrentar al poder politico. Es más, les molesta que algo que debe ser resuelto por la administración termine judicializado.

Pero al momento de resolver, favorecen de una u otra manera los intereses del status quo para que el poder político no resulte contrariado.

Parece ser que los jueces no pueden avanzar cuando se pone en juego la auto-tutela, lo cual genera un sentimiento de impotencia. Ver compañeros de sindicatos provinciales que tienen parado un expediente por meses, vienen a Buenos Aires y no pueden ni ver el estado actual de las actuaciones es ofensivo. Cuando regresan a sus provincias les impiden la defensa de sus compañeros porque les argumentan su ilegalidad.

Esa historia se repite una y mil veces, desde mucho antes que se constituyera la CTA. Hasta el más desprevenido tiene la certeza de que el Ministerio de Trabajo opera como gerente de las patronales y que la Cámara Nacional del Trabajo no tutela derechos fundamentales sino que hace seguidismo del poder administrador.

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