Género
40 años de resistencia Kurda con perspectiva feminista
Viernes 12 de junio de 2015, por Inés Farina *
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El pasado miércoles 10 de junio la Marcha Mundial de las Mujeres - Capítulo argentino junto al Comité de Solidaridad con Kurdistan de América Latina y a la Escuela de los Derechos de los Pueblos del Abya Yala realizaron una charla que contó con la presencia de la representante internacional del Movimiento de Mujeres Kurdas Melike Yasarla, quien relató la experiencia de más de 40 años de lucha por la liberación del pueblo kurdo y el especial protagonismo de las mujeres en ese proceso.

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El panel también estuvo integrado por María Álvarez y Magdalena Roggi, quienes fueron parte de brigadas solidarias en Kurdistan; Nora Cortiñas, de Madres de la Plaza de Mayo Línea Fundadora y fue presentado por Carolina Ocar, Secretaria de Prensa de la CTA Autónoma y miembro del colectivo de mujeres de la CTA-A. Lisa de la Escuela de los Derechos de los Pueblos del Abya Yala estuvo a cargo de la traducción de la compañera kurda.

Melike Yasarla comenzó su exposición celebrando la victoria del Partido Democrático que ganó las elecciones de Turquía el domingo pasado, partido que, según sus palabras, ha dado un paso muy importante para luchar por una sociedad democrática y equitativa entre hombres y mujeres, es el partido que más candidatas mujeres presentó y es el que rompió con la idea de un Partido, un Estado, una Religión e incluyó a minorías y otras etnias, “por supuesto este partido no ganó de la noche a la mañana, sobre estos 40 años de resistencia voy a hablar yo ahora”, aseguró Melike quien valoró también el apoyo de la solidaridad internacional en estas elecciones.

"Nuestra lucha es contra los Estados"

Melike explicó que si bien Kurdistán es un país que hoy no es reconocido por las potencias imperialistas y por eso no está registrado en los mapas, la principal pelea de los kurdos no es por ser reconocidos o registrados en los mapas “porque nuestra lucha es Contra los Estados”. Esto es porque evalúan que la división en cuatro partes que hoy sufre el pueblo kurdo desde 1923, es responsabilidad de los Estados donde no sólo se puso fronteras geográficas sino también sociales, culturales y hasta familiares con las cuales tienen que convivir hasta el día de hoy".

La histórica resistencia del pueblo kurdo contra la división impuesta por los Estados tuvo 38 expresiones en forma de levantamientos populares que por supuesto todas fueron reprimidas con torturas, genocidios y exterminio.

La resistencia más grande, explica Melike, fue la protagonizada por el Partido de los Trabajadores kurdos (PKK) desde 1978 que nació con la perspectiva de crear un Estado independiente nacional con perspectiva socialista y marxista. Hoy revén sus primeras definiciones, sobre todo las relativas a la constitución de un Estado nacional y del socialismo, entendido como el socialismo que existió porque serían contrarios a la idea de la construcción de un pueblo ambientalista, equitativa en cuanto al género y democrática. Lo más importante fue el debate que se dio el PKK en relación a la participación protagónica de las mujeres dentro del partido. El movimiento de liberación de las mujeres fue muy influyente en la lucha por la liberación en medio oriente y por una sociedad realmente libre. Para la fundación del PKK fue muy importante no basarse en dogmas previamente existentes, el PKK tuvo como uno de sus objetivos principales erradicar las estructuras feudales que los dominaban y encontrar las respuestas que el socialismo real no pudo encontrar como por ejemplo su imposibilidad de construir sociedades realmente libres o bien profundizar la crítica hacia el patriarcado por considerarla una preocupación secundaria.

El PKK tuvo muchos debates en relación a estos temas pero desde sus comienzos eligieron darlos hacia adentro como condición para la construcción de una sociedad libre y sin dogmas.

El protagonismo de las mujeres en la liberación kurda

En 1993 fue el primer Congreso de Mujeres del PKK. En este partido, las mujeres forman parte hasta de la lucha armada, cosa que no fue fácil porque las mujeres siempre fueron reprimidas en Turquía. En 1995 se formó el primer ejército de Mujeres de Kurdistan y se formó la Unión de Mujeres Libres de Kurdistán. Las mujeres asumían un nuevo desafío: Demostrar que podían. En 1999, cuando entendieron que con el ejército solo no era suficiente se conformó el Partido de las Mujeres Trabajadoras de Kurdistan donde, entre otras cosas también comenzaron un intercambio de carácter internacional con otras experiencias de mujeres organizadas.

En 2003 hubo un hecho bisagra: el asesinato de Sakine Yanık a manos de la inteligencia turca en Francia. Ella fue y sigue siendo una referencia en la lucha por la liberación de las mujeres kurdas y a partir de ese hecho el PKK entendió que no se podía pensar en la liberación del pueblo kurdo, sin pensar en la liberación de las mujeres. Y como una de las principales medidas que adoptó fue la formación de sus propios militantes y la formación extendida también a la sociedad civil para cambiar la cultura patriarcal desde las bases.

Hoy por hoy los pueblos liderados por el movimiento por la liberación kurda se organizan en comités de trabajos sociales, políticos, militares e ideológicos, siempre conformados con un criterio de paridad entre hombres y mujeres.

La charla culminó con las impresiones de las compañeras brigadistas que estuvieron en Kurdistán y con una ronda de preguntas por parte de los y las participantes. Finalmente Nora Cortiñas cerró la jornada leyendo el poema de Alejandro Haddad, un joven solidario con el pueblo kurdo que hoy ya no está entre nosotros:

Ellas no quieren vivir siempre muriendo

limpian su fusil deseando que sea la última vez

saben que no quieren estar eternamente así

que la guerra debe morir antes que ellas

buscando en palabras lo que no logran las armas.

Porque la armas hacen llorar a los niños

asustan a los pájaros,

producen terremotos

y espantan a los peces.

Porque las guerras corrompen al vecino,

acaban con las flores,

tapan el aire de humo

y despintan el paisaje humano.

Ellas ya no quieren que los generales hagan negocio

ni tampoco sus fábricas de pólvora

ni sus inventos de comida chatarra.

Por eso rompen el cerco militar

con el diálogo en los labios y la paz en el corazón.

Llevan un montón de propuestas en sus mochilas

y otro montón de oidos en la piel,

también una canasta con comida, agua, frutas,

una bandera sin estrenar y una pistola por si acaso.

La próxima reunión del Comité de solidaridad con Kurdistan será el día Jueves 2 de Julio a las 18 horas en la Unión Cultural Armenia, Calle Niceto Vega 4764.

Fotos: Norberto Ducasse

* Equipo de Comunicación de la Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA

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