Memorial del pueblo
El Trabajador del Estado cumple 90 años
Sábado 21 de noviembre de 2015, por Prensa ATE *
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Comenzó a distribuirse el 20 de noviembre de 1925, apenas 10 meses después de la fundación de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA). Es el periódico decano de la prensa sindical argentina.

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Nació como un pliego de cuatro hojas, tamaño sábana, que se distribuía en forma gratuita los días 20 de cada mes. Autonomía, unitarismo, solidaridad de clase, antiimperialismo fueron los ejes que guiaron su línea editorial de origen y que hoy, a nueve décadas de su creación, se mantienen vigentes.

El periódico respondía a la necesidad que los obreros anarcosindicalistas, fundadores de la organización, se plantearon desde un comienzo: “satisfacer la imperiosa necesidad de un elemento eficaz que fomente intensamente el espíritu de unión de todos los trabajadores del Estado”. No se trataba de una simple declaración de buenas intenciones, era una necesidad estratégica.

Los pioneros fundadores de ATE eran trabajadores de Construcciones Portuarias, pertenecientes a los talleres de la Isla de Marchi, en el barrio porteño de La Boca. Conocían la dispersión de la fuerza laboral y su aislamiento. Para organizar a los más de 6.000 trabajadores del Ministerio de Obras Públicas que se encontraban embarcados en las dragas marinas, en los astilleros y en los talleres distribuidos en la capital del país y el litoral, era necesario construir una herramienta de comunicación efectiva.

Existían ya en esa época otras publicaciones obreras, como La Protesta (1897) y La Vanguardia (1894). Sin embargo, se trataba de publicaciones partidarias, del Movimiento Anarquista en el primer caso y del Partido Socialista en el Segundo. El Trabajador del Estado, en cambio, fue desde un comienzo una publicación sindical autónoma de los partidos y de los gobiernos.

Desde un comienzo el “órgano de prensa de la ATE”, como lo definieron los fundadores, se abocó a brindar información referida al crecimiento de la organización, sus reclamos y sus denuncias sobre las situaciones extremas a las que eran sometidos los trabajadores del Estado argentino.

También publicaba información sobre deberes de los socios, de los delegados, y se detallaba con precisión el estado de cuenta y las finanzas de la organización. Sin embargo, la mirada integral de los pioneros anarcosindicalistas respecto de la actividad sindical, que rechazaba la separación burguesa entre trabajo manual y trabajo intelectual, permitió asignar otras funciones a la publicación. Ya en el editorial del Nº 1 se planteaba fomentar “el cultivo y el desarrollo intelectual general”, lo que dio lugar en sus páginas a variadas colaboraciones literarias, tanto de afiliados como de reconocidos escritores de la época.

A través de las páginas de El Trabajador del Estado pueden rastrearse los principales acontecimientos políticos nacionales e internacionales desde la perspectiva de los trabajadores. Desde la difícil situación de los trabajadores de la flamante YPF hasta la campaña internacional por la libertad de Sacco y Vanzetti, el periódico de ATE fue una publicación que se caracterizó por el fomento de la solidaridad de clase.

La accidentada vida política del país no fue ajena a ATE y su publicación.

Durante los ’50 y ’60 el periódico se discontinuó para aparecer nuevamente a mediados de los ´70, cuando ATE se encontraba en mano de sectores que terminarían siendo funcionales a la dictadura genocida del ’76.

Con la recuperación, en 1984 el periódico vuelve a ser una herramienta de organización y lucha, y reaparece en distintos formatos y con una regularidad variable, pero al servicio de comunicar los grandes cambios que vivía la organización, de volver a ser una expresión del debate de ideas, de la formación y de la promoción de los principios y valores que habían dado origen a nuestra ATE.

En la actualidad El Trabajador del Estado es algo más que una publicación impresa. Además de la edición bimestral en papel está disponible en Internet y como aplicación para teléfonos móviles.

Durante los últimos años los ejemplares históricos de la edición papel fueron microfilmados y digitalizados para su conservación como patrimonio de nuestra organización. A modo de homenaje, con la última edición en papel de 2015, el Consejo Directivo Nacional distribuirá un número especial del El Trabajador del Estado referido a su larga historia.

A 90 años de su creación y con las mismas convicciones de siempre, el periódico de ATE sigue apostando a los objetivos que le dieron origen: promover la unidad de los trabajadores del estado, fomentar su conciencia de clase y acompañar cada una de las acciones que llevan adelante en pos de construir una sociedad más justa.

Fuente: www.eltrabajadordelestado.org

* Equipo de Comunicación de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA)

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