Dengue y Zika
Yabkowski: “El Estado debería establecer políticas de saneamiento y no responsabilizar a la población por la epidemia”
Sábado 5 de marzo de 2016, por Miguel Aguirre *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

En entrevista con ACTA, Jorge Yabkowski, Secretario de Salud Laboral de la CTA y Presidente de FESPROSA, se refirió a la grave crisis sanitaria por la que atraviesa la región en relación a la epidemia del dengue y a la situación de precarización laboral que viven los trabajadores de la salud en todo el país.

Compartir este articulo:

“El sistema de Salud argentino tiene serias falencias. Sobre todo en la carencia de insumos, profesionales y trabajadores de la salud en general. Por ejemplo, en Formosa y en Misiones los compañeros están denunciando la falta de reactivos y material básico de atención además de problemas serios de infraestructura del sistema público”, indicó Yabkowski.

-¿Qué pensás de las campañas públicas de prevención sobre el dengue?

- Hay que señalar dos cosas: primero, el dengue no se combate con fumigación porque de esa manera se empeora la situación aún más ya que está demostrado que, como con el glifosato, esto es muy perjudicial para la salud de las personas en decenas de pueblos fumigados. La verdad que no hay mucha diferencia entre este agrotóxico y el DDT, el Malatión o los piretroides que se usan contras el mosquito.

-¿Pero la fumigación no sirve para combatir al mosquito del dengue?

- No sirve, claramente. Está comprobado que el mosquito crece en lugares donde hay aguas estancadas o en lugares donde se produjeron inundaciones producto del cambio climático y que en general afectan a la población más empobrecida. Es decir, son determinantes las condiciones de hábitat y saneamiento. En Brasil, por ejemplo, se comprobó que en el Nordeste, en los sectores más pobres había mosquitos en el 85% de las casas, en cambio en el sur, en las casas de los más ricos, sólo había presencia del mosquito en menos del 50 % de los hogares.

-¿Qué debería hacer el Estado entonces?

- Debería establecer políticas públicas de saneamiento y no responsabilizar a la población por la epidemia. Además, invertir en el sistema salud tanto en profesionales como en las instalaciones sanitarias.

-¿Con el Zika qué sucede?

- No está claro. Por lo pronto deberíamos estar alertas para que no estemos una vez más ante un problema instalado mediáticamente por las multinacionales, de manera de generar un pánico global al estilo de la gripe H1N1 (que en definitiva se demostró que era un bluff), para vender vacunas inútiles por miles de millones. En el caso de la H1N1, se supo que los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que dieron el alerta roja eran a su vez empleados de los laboratorios que fabricaban la vacuna.

-Pero hay casos de microcefalia en Brasil

- Sí, dicen que hay 4 mil casos pero no está probado que estén asociados al Zika y más bien habría que poner el ojo en la desnutrición infantil como primera causa. También se puede sospechar que los laboratorios estén tratando de vender vacunas o hacer negocios con la venta del mosquito transgénico que están sembrando en la zona.

-¿Cómo es lo del mosquito transgénico?

- Desarrollaron un mosquito en laboratorio, modificado genéticamente y que supuestamente no transmite enfermedades para que compita con el que sí lo hace, y lo tiran en las áreas afectadas teóricamente por el Zika y el Dengue. Esto es peligrosísimo, porque además del negocio, no sabemos en qué puede terminar este experimento en términos de biodiversidad.

* Equipo de comunicación CTA Autónoma

sitio desarrollado en SPIP