Menos salud con mucho dinero
Miércoles 13 de julio de 2016, por Jorge Yabkowski *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

El jueves 7 de julio esperaba en el Aeropuerto de Brasilia el embarque para el vuelo que me traería de regreso a Buenos Aires. Venía de participar en una masiva movilización convocada por el Consejo Nacional de Salud en defensa del Sistema único de Salud brasileño.

Compartir este articulo:

* Secretario del Interior de la CTA Autónoma. Secretario General de la Federación de Asociaciones Sindicales de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FeSProSa)

Leyendo en mi celular los diarios argentinos me encuentro con esta nota de Julio Blank en Clarín, referida al pacto entre Macri y la dirigencia de las tres CGT.

…“Cuando esto (el acuerdo) se ponga en marcha, el dinero de las obras sociales se repartiría de la siguiente manera: 2.500 millones de pesos en efectivo irían para esas entidades sindicales, lo que llena de alegría a los bravos defensores de los obreros; 4.500 millones formarán un fideicomiso destinado a atender prestaciones especiales de las obras sociales, que es el objetivo original con que se creó ese fondo; 14.000 millones les pagará el Estado en bonos que quedarán depositados en el Banco Nación con el compromiso de no ser vendidos en el mercado en los próximos tres años; 8.000 millones, finalmente, se destinarán a la Cobertura Universal de Salud, nombre que tomará el nuevo sistema estatal a partir de las reformas planeadas.

"El plan fue impulsado y diseñado por el ministro de Salud, Jorge Lemus, a quien Macri puso a trabajar sobre el tema desde dos años antes de las elecciones presidenciales…

"…., el ministro logró consenso con sus colegas de las 24 provincias, según pudo constatar en la última reunión del Consejo Federal de Salud realizada en la Capital días atrás. Los sistemas de salud provinciales también se verían beneficiados, porque el Estado nacional financiaría la atención de los ciudadanos sin cobertura que acudan a hospitales públicos de cualquier jurisdicción. Cuando se reparte plata todo el mundo entiende más fácil.

"El plan que propone Lemus incluye la conformación de un padrón nacional, cruzando datos públicos y privados, que permita definir con precisión qué compatriotas tienen cobertura de salud y cuál, y a partir de allí hacer más eficientes y menos costosas las prestaciones del Estado”.

El "novedoso" plan de "Cobertura Universal de Salud" no difiere una línea de aquel que nos propusiera el Banco Mundial en 1993. En ese momento el actual ministro era funcionario de alto rango en el ministerio de salud de Carlos Menem. La financiación de este nuevo plan focal (pomposa y falsamente bautizado como universal) no vendría, como en el caso del Nacer y el Sumar de los organismos financieros internacionales, sino de un diezmo que pondría la burocracia sindical a cambio de cobrar sus deudas y mantener la paz social. Este seguro de canasta mínima con población a cargo está en las antípodas del universalismo y es una vuelta de tuerca vernácula de los planes focales que impusieran en los noventa el FMI y el Banco Mundial.

Con el pretexto de que el plan aportaría dinero a las provincias por fuera de rentas generales, los presupuestos públicos que hoy garantizan la atención de millones de argentinos seguirán disminuyendo, los hospitales de pobres serán cada vez más pobres. A cambio la burocracia estatal de provincias y municipios tendrá algunas migajas para caja chica, con trabajadores de salud precarizados contratados por el seguro. Los trabajadores del plan de precarización laboral más importante del ministerio (médicos comunitarios) se reconvertirían a "prestadores del seguro público" bajo la modalidad del famoso contrato 48, el que permitió decenas de miles de despidos en el Estado nacional desde la asunción de Macri.

Como señala el artículo, la burocracia sindical empresaria, a cambio del dinero, se compromete a garantizar la paz social y el silencio ante el ajuste.

Hace mucho tiempo que el modelo sindical y su hijo dilecto, el modelo prestacional de salud, están agotados. Hoy más que nunca hay que poner en la agenda la necesidad de un sistema de salud universal gratuito y de calidad junto a un nuevo modelo que garantice libertad y democracia sindical.

La propuesta de Lemus–Triaca–Macri es solo un parche caro para comprar voluntades que tendrá un efecto nulo en la salud de los argentinos.

sitio desarrollado en SPIP