Nueva etapa en la Central
Lo que dice la prensa de la toma de posesión de Micheli en la CTA
Martes 4 de enero de 2011
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El ingreso ayer de Pablo Micheli y la comitiva de la Lista 1 Germán Abdala ganadora de las elecciones de la CTA a la sede nacional de la Central en la calle Piedras 1065 del porteño barrio de San Telmo provocó un alto impacto informativo en los medios de la prensa escrita y en los distintos portales de noticias en Internet.

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Diario Clarín

Micheli ya se instaló en la CTA, pero tiene que convivir con Yasky. El dirigente opositor fue a la sede y, como su rival no estaba, ocupó otra oficina. Por Carlos Galván

Aunque sus duros enfrentamientos terminaron provocando la fractura de la CTA, desde ayer Pablo Micheli y Hugo Yasky conviven bajo un mismo techo : cada uno tiene su propio despacho de secretario general en la sede nacional de la central, en el barrio de San Telmo.

Con el respaldo de un reciente fallo judicial que considera favorable, el antikirchnerista Micheli fue ayer a la sede de la CTA a reclamarle a Hugo Yasky que le entregara “de una buena vez” la oficina del secretario general. Pero cuando llegó, Yasky no estaba: “Fue una descortesía de su parte. Podría haberme esperado y decirme que no iba a darme la oficina”, se quejó Micheli. Es que antes de irse —alegó que tenía una reunión afuera de la CTA—, Yasky le había pedido a sus colaboradores que le transmitieran a su rival que no pensaba dejar el despacho .

Con pragmatismo, Micheli decidió entonces ocupar una oficina vacía de la central que hasta el mes pasado utilizó el histórico dirigente estatal Víctor De Gennaro. “Aquí voy a trabajar a partir de ahora todos los días.

Esta es la nueva Secretaría General de la CTA”, dijo a Clarín Micheli apenas se acomodó en su nuevo despacho. De una de las paredes colgaba un afiche con una formación de Lanús, club del que es hincha De Gennaro. Micheli, hincha de Racing, agregó: “Lo primero que voy a hacer es descolgarlo ”.

Históricamente aliados, los sectores encabezados por Micheli y Yasky se enfrentaron, en setiembre pasado, en elecciones internas. Micheli se declaró ganador , pero Yasky denunció irregularidades y recurrió el resultado ante un tribunal privado, un cuerpo al que ambos habían acordado apelar en caso de diferendos electorales.

Ese comité falló que debía volver a votarse en diferentes distritos, pero Yasky y Micheli nunca se pusieron de acuerdo ni en las formas ni en la fecha de las elecciones complementarias. Así, el dirigente antikirchnerista convocó de manera unilateral a elecciones complementarias el 9 de diciembre; la lista de Yasky, cercana al Gobierno, no participó de esos comicios. Desde el 14 de diciembre, cuando Micheli asumió como secretario general, la CTA tiene dos conducciones .

Micheli llegó ayer al mediodía a la sede de la CTA. “Hay un fallo de la Justicia que confirma lo que ya habían expresado los afiliados a través de sus votos: que nosotros somos la nueva conducción de la central”, dijo al entrar. “Si Yasky quiere quedarse aquí puede hacerlo, al final de cuentas también es un afiliado a la CTA”, chicaneó.

El dirigente también le pegó a su rival, quien unas horas antes había dado una conferencia de prensa como secretario general en la que anunció una “agenda social” para profundizar la distribución de la riqueza. “Está claro que Yasky es un autista ; hizo una proyección de lo que piensa hacer en todo el año en un cargo que no le pertenece”, dijo Micheli. Después subió al primer piso, donde le confirmaron que Yasky no estaba. Se reunió unos minutos con los yaskistas Stella Maldonado y Gustavo Rollandi y de allí fue a ocupar su nueva oficina, ubicada en la parte de atrás del edificio. “Es más luminosa y silenciosa que la que tiene el okupa de Yasky ”, bromeó.

Diario La Nacion

Micheli tomó posesión como jefe de la CTA

Fue a la sede para asumir la jefatura, luego de una decisión judicial favorable, pero Yasky desconoció el acto. Por Gabriel Sued LA NACION

La disputa interna de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) tuvo ayer un nuevo capítulo, con duras acusaciones cruzadas entre los dos sectores enfrentados y con otro paso hacia la fractura.

El gremialista estatal antikirchnerista Pablo Micheli ingresó en la sede de la central obrera y, en un breve acto simbólico, tomó posesión como nuevo secretario general. Lo hizo luego de que un juez laboral rechazara, el jueves pasado, una medida cautelar presentada por su rival, el docente Hugo Yasky, cercano al Gobierno, para que se impidiera la asunción de Micheli.

Ausente en el edificio en el momento de la llegada de su adversario, Yasky desconoció la asunción de Micheli, le impidió el acceso al despacho de la secretaría general y reiteró su convocatoria para hacer nuevas elecciones internas, el 16 de marzo próximo.

"Venimos a ocupar el lugar que nos corresponde. No venimos en términos de violencia porque es nuestra casa y uno no toma la casa suya por asalto", dijo Micheli al ingresar, a las 13.15, a la sede de la CTA, ubicada en Piedras y Humberto I, en el barrio de San Telmo. Lo acompañaba una pequeña delegación, integrada por Ricardo Peidro, líder del gremio de los visitadores médicos y secretario adjunto de la lista que encabeza Micheli, y Carlos Chile, secretario general de la CTA Capital, entre otros.

"Este tipo está loco. Hay un fallo judicial a nuestro favor. Además, la gente no lo votó. Sólo está envalentonado porque lo apoya el Gobierno", afirmó Micheli sobre Yasky, en la puerta de la que será su nueva oficina. Es un despacho situado en el contrafrente del primer piso del edificio, donde hasta hace poco trabajaba Víctor De Gennaro, líder histórico de la CTA, como secretario de relaciones institucionales.

El conflicto

El conflicto entre Yasky, titular de la lista 10, y Micheli, candidato de la lista 1, incluye un complejo entramado de decisiones judiciales y administrativas, que aún no están firmes. Comenzó luego de las elecciones para renovar autoridades en la CTA, del 23 de septiembre. Micheli se impuso por 11.500 votos, pero los comicios estuvieron plagados de denuncias de fraude, acusaciones de traiciones y amenazas rupturistas.

Un comité arbitral, reconocido por ambos sectores, resolvió que se realizaran elecciones complementarias, el 9 de diciembre, en las mesas impugnadas en Misiones, Tucumán y en Mendoza. Antes de esos comicios y pese a que nunca le otorgó la personería gremial a la CTA, el Gobierno intervino en dos oportunidades, siempre a favor del sector de Yasky. Primero, para prorrogar el mandato del entonces jefe de la central y, después, para declarar la invalidez de las elecciones de noviembre.

El sector de Yasky cuestionó la realización de esos comicios, en los que triunfó Micheli. Pero la lista 1 impuso su mayoría en la mesa nacional de la CTA y convalidó los resultados. Lo mismo hizo la junta electoral. Con ese aval, el 14 de diciembre, Micheli asumió el cargo de secretario general, con un acto frente al Ministerio de Trabajo.

En minoría, Yasky convocó a nuevas elecciones complementarias para el 16 de marzo y presentó una acción de amparo ante la justicia laboral para impedir la asunción de Micheli. La primera jueza que intervino, Gloria Pasten, hizo lugar a una medida cautelar reclamada por Yasky, pero, para entonces, Micheli ya había asumido. Luego de que la jueza se excusara, intervino el juez Pablo Candal, que, el jueves pasado, rechazó una medida cautelar para declarar la invalidez de la asunción. El magistrado no se pronunció sobre la cuestión de fondo, pero dio algunas pistas favorables a Micheli, como que las decisiones de la junta electoral deben considerarse legítimas.

El Gobierno ayer empezó a tomar distancia del conflicto, pese a que Yasky era considerado un aliado en esta pelea gremial.

Un edificio con un despacho codiciado

Tras ingresar en la sede de la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA), el estatal Pablo Micheli se dirigió al despacho correspondiente a la secretaría general, ubicado en el frente del primer piso del edificio, para tomar posesión del cargo que le reconoció la junta electoral de la central obrera. Pero la oficina estaba ocupada.

No estaba allí el docente Hugo Yasky, considerado secretario general de la CTA por el Ministerio de Trabajo. El dirigente decidió conservar el despacho, pero a esa hora estaba en una reunión con dirigentes sociales en La Matanza. Dejó, de todos modos, a un grupo de militantes que le responden para impedir el ingreso de Micheli a la oficina.

El estatal pidió al personal del despacho que ocupa Yasky una reunión con el gremialista docente, pero el trámite debió hacerse en una oficina lindera, correspondiente al secretario general adjunto, cargo que Micheli ocupó durante 2010.

El momento fue algo tenso. Más aún, luego de que Micheli denunciara que Yasky había rodeado el edificio con carros de asalto de la policía. El docente replicó que los móviles los había solicitado Micheli.

Ante la negativa de Yasky de abandonar el despacho, el estatal decidió ocupar la oficina que usaba Víctor De Gennaro, líder histórico de la central, cuando se desempeñó como secretario de relaciones institucionales. Como la de Yasky, está ubicada también en el primer piso, pero en el contrafrente, justo en la otra punta del edificio.

"No me interesa la oficina que tiene Yasky. El se puede quedar con la oficina; eso a mí no me importa", dijo Micheli, que, de todos modos, advirtió que le pedirá a la Justicia que sea el nuevo secretario general el que disponga de todos los despachos.

La Presidenta prefiere a Yasky, pero no interviene

En medio de la puja entre Hugo Yasky y Pablo Micheli en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), el Gobierno comenzó a tomar distancia de la pelea. Por el momento, la Casa Rosada evitó cualquier pronunciamiento y se mantiene apartada públicamente de las diferencias.

La presidenta Cristina Kirchner siempre mantuvo su favoritismo por Yasky. Nadie olvida en Balcarce 50 el no menor aval que le dio hace unas semanas, cuando en plena pelea con Micheli lo nombró secretario general de la CTA en un acto que compartió con el jefe de la CGT, Hugo Moyano, en la Casa de Gobierno. Desde el Ministerio de Trabajo, que conduce Carlos Tomada, esta vez prefirieron mantenerse alejados de la disputa. Un vocero dijo que el Gobierno no tomará medidas.

Además, en ese ministerio defendieron la decisión de prorrogarle el mandato administrativo a la comisión directiva, que había sido leído como un aval a Yasky. "Eso incluye a todos y se hizo para mantener la central en funcionamiento. Fue un acto administrativo, nada más", aclararon fuentes cercanas a Tomada. "Si no hacíamos eso, no se podían pagar los sueldos", insistían en la Casa Rosada para desligar cualquier posicionamiento a favor de los dos sectores en pugna.

En el Ministerio de Trabajo sostienen que no depende del Gobierno solucionar el conflicto. "Es una disputa electoral, no nuestra", decían ayer, después que Micheli se presentó en la CTA para asumir el cargo de secretario general.

El cuidado con el que ahora se maneja la Presidenta también está relacionado con el fallo que la semana pasada rechazó una medida cautelar que había presentado Yasky, que fue interpretado por el sector de Micheli como una ratificación de su elección. En esa decisión judicial, el magistrado en lo laboral Pablo Candal había cuestionado la intervención del Ministerio de Trabajo. En el fallo había considerado que el Gobierno no debía tener injerencia, ya que existía un acuerdo previo entre ambos sectores para agotar la discusión dentro de la propia CTA.

Aunque el Gobierno hizo promesas de que le podría reconocer a la central obrera la personería gremial, que aún no lo hizo, mantuvo con Yasky una muy buena relación. Siempre estuvo entre los invitados a los actos de la jefa del Estado y es considerado un aliado por la Casa Rosada.

Diario Página 12

Un nuevo round en la pelea por la CTA

Micheli concurrió con la intención de asumir invocando un fallo judicial al que Yasky, aseguró, no le da ningún aval. “Miente cuando dice que la Justicia lo reconoció”, sostuvo. Al final, cada uno ocupó su oficina.

Todo hacía prever que el choque por la conducción de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) era inevitable, así fue vaticinado y así ocurrió. En un nuevo episodio de esa disputa, Hugo Yasky y Pablo Micheli volvieron al cruce de declaraciones mientras ocupaban oficinas separadas en la sede principal de la central obrera. Micheli concurrió con la intención de asumir la secretaría general y Yasky dio una conferencia de prensa en la que ratificó su decisión de convocar a elecciones para el 16 de marzo.

El aludido Micheli, en tanto, afirmó: “No me interesa la oficina que tiene Yasky, él se puede quedar con la oficina, eso a mí no me importa. Mientras dure este fallo, que no es permanente pero sí provisorio, la responsabilidad jurídica de la Central recae sobre nuestra conducción”. A su criterio, “hay una situación nueva que es el fallo de la Justicia que dice que nosotros somos la nueva conducción de la Central”.

El 30 de diciembre el juez Candal denegó un recurso interpuesto por el titular de la CTA, pero no se expidió sobre el fondo de la causa.

Micheli llegó a mediodía a la sede de la CTA de la calle Piedras 1065, como había anticipado, para hacerse cargo de la conducción de la central. Según dijo, “había carros de asalto de la Policía Federal esperando no sé qué cosa, porque nosotros no vinimos con intenciones de violencia”. En ese momento, Yasky aún no había llegado. Más allá del clima de tensión, no hubo incidentes y Micheli y Yasky terminaron ocupando oficinas separadas, a la espera de una resolución que permita definir quién de los dos ocupará la jefatura de la CTA por los próximos cuatro años.

Micheli opinó que la ocnferencia de prensa de Yasky fue un acto de “autismo impresionante y preocupante en términos de su salud mental”. Y reiteró que la “Central está absolutamente cooptada por el kirchnerismo” y que “la ruptura es con Yasky”.

El 23 de septiembre de 2010 se realizaron las elecciones internas en todo el país, pero los resultados no fueron aceptados debido a irregularidades en tres provincias –Mendoza, Tucumán y Misiones– y en varias mesas de otros puntos del país. Los dos sectores se autoproclamaron ganadores y el de Micheli llamó luego a elecciones, de forma unilateral, para el 9 de diciembre pasado, que Yasky no aceptó. El Ministerio de Trabajo, por su parte, prorrogó el mandato de Yasky e invalidó los comicios convocados por la Lista 1. No obstante, la Justicia es quien debe determinar este último punto. Yasky, en tanto, puso el 16 de marzo como fecha para realizar las elecciones complementarias, pero el sector de Micheli anunció que no va a participar.

Micheli no sólo intentó ayer asumir de hecho en la CTA, ya se había autoproclamado como nuevo jefe de la central sindical en un acto frente al Ministerio de Trabajo, rodeado de dirigentes del arco opositor

www.perfil.com

CTA: Micheli fue a asumir, Yasky se había ido

Con el aval judicial de su lado, el opositor fue a la sede de Piedras para asumir, pero el docente cercano al Gobierno se había ido antes.

El secretario general de la opositora Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Pablo Micheli, arribó a la sede de la CTA para asumir la conducción de la central sindical y aseguró que llegó "para ocupar el lugar" que le "corresponde", pero el bloque del secretario general por orden del Gobierno, Hugo Yasky, ya se había retirado para evitar incidentes. De todos modos, Micheli no ingresó al despacho de Yasky.

"(Hugo) Yasky se puede quedar con la oficina, para mí eso es secundario", manifestó el dirigente, quien consideró "una descortesía" que su rival en las elecciones se haya retirado del edificio para no toparse con él.

En declaraciones a la prensa, en la sede de la calle Piedras 1065 (San Telmo), Micheli enfatizó: "No venimos en términos de violencia porque es nuestra casa; uno no toma la casa suya por asalto, venimos a ocupar el lugar que nos corresponde".

"Somos la nueva conducción de la CTA. No sólo ya lo dijo la gente con su voto sino que ahora lo refleja el fallo judicial", destacó. Micheli sostuvo que "como secretario general asumo la responsabilidad jurídica" de la central obrera y advirtió que Yasky, al irse antes de su llegada, "hizo lo de siempre: esquivar la posibilidad de diálogo".

Yasky negó que se vaya a "atrincherar" para resistir el arribo de Micheli, al confirmar que él estará con una actividad en otro lugar para la hora que el conductor de ATE preveía llegar, pero alertó que si su adversario irrumpe en el inmueble de la CTA nacional iba a ser recibido por "abogados" y se labrará un "acta notarial". Al final, no ingresó.

www.jujuyaldia.com

Fernando Acosta consideró la actitud de Yasky como “un papelón que ha generado mucho daño a la CTA”

En el marco del conflicto interno en la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) y tras el fallo judicial que habilita a Pablo Micheli tomar control del organismo, el secretario General de ATE y CTA Jujuy, Fernando Acosta, manifestó a nuestro medio que ayer se presentaron en la sede de Buenos Aires, junto a la lista ganadora, para pedir que se les permita asumir a las nuevas autoridades sus respectivos cargos.

“Nosotros ganamos las elecciones el 23 de septiembre, hubo una acción legal que hizo realizar nuevamente elecciones el 9 de diciembre y volvimos a ganar, se hizo una reunión para que tenga validez también se ganó y ahora se ganó en la justicia” señaló Acosta.

Además, indicó que para evitar inconvenientes con la policía y demás, habiendo dejado el mensaje de que se retiren, Pablo Micheli decidió asumir tomando otra oficina (donde estaba antes Víctor De Gennaro) donde funcionará la secretaria general de la CTA.

Asimismo, expuso que en los próximos días se realizarán las correspondientes asunciones en el resto del país, lo cual no se había hecho hasta ahora.

Por otra parte, Acosta califico la actitud de Yasky como “un papelón que ha generado mucho daño a la CTA” y agregó “generado tanto daño, poniendo dudas en todo, haciendo denuncias falsas y metiendo trabas y demás, que en realidad lo que ha hecho es tratar de debilitar a la CTA, tratando poner en tela de juicio el papel que le daba el ministerio del Trabajo de la Nación, o sea el gobierno, apareciendo en actos oficiales para bancar la política del gobierno nacional”.

No obstante, declaró que lo importante es que “se ha hecho una decisión por voto directo”, la cual fue ratificada por la justicia y que de ahora en más la CTA definirá cuáles serán las líneas políticas y sindicales de la central, durante todo el año, en el congreso federal del 23 y 24 de marzo en Mar del Plata, las cuales serán debatidas por casi 10 mil delegados de todo el país.

Pero también, advirtió que desde la CTA se pretende “levantar la bandera y reorganizar a los trabajadores para seguir en la lucha”, entre otras cosas, por un aumento salarial, el 82% de los jubilados, las asignaciones universales por hijo, la libertad sindical, como todos “los reclamos históricos” que viene realizando la misma.

Para terminar, el secretario general expreso que el jueves se reunirán en la provincia para definir cuando asumirán las autoridades en la CTA Jujuy, al igual que en todas las demás provincias. “Una vez resuelto el tema judicial o definido la validez de las elecciones del 9 de diciembre, la resolución se va ir haciendo en base al resultado de la votación del afiliado que es el objeto de la elección directa de la CTA”, concluyó.

www.diaadia.com.ar de Córdoba

La CTA cambió de mano y la polémica sigue

“No vinimos a tomar por asalto, esta es nuestra casa”, remarcó Micheli. Como lo había anunciado, Pablo Micheli se presentó ayer en la sede de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) a tomar posesión del cargo de secretario general en lugar de Hugo Yasky, quien se retiró del lugar sin recibirlo ni reconocer su función. De hecho, le negó el acceso a su oficina al sostener que hubo fraude en las elecciones internas de la central obrera.

“No vinimos en son de violencia, ésta es nuestra casa. Es una descortesía de parte de Yasky haberse ido. No vinimos a romper nada ni a tomar nada por asalto”, remarcó Micheli tras descubrir que su predecesor abandonó el lugar.

Cabe recordar que dentro del prolongado conflicto en la central sindical, un fallo judicial rechazó la semana pasada una medida cautelar planteada por Yasky para impedir que el estatal Micheli se pusiera al frente de la CTA. Por eso reclama que no lo dejen asumir.

En tanto, Micheli replicó que “mientras dure este fallo, la responsabilidad jurídica de la CTA recae sobre nuestra conducción”. Por tal motivo, el dirigente electo por la Lista 1 pasó toda la jornada de ayer trabajando en la sede de la central, en Capital Federal. “No me interesa la oficina que tiene Yasky, se puede quedar con ella. La Secretaría va a funcionar en la oficina del fondo, donde estoy yo”, desafió.

Por último, remarcó: “Si hay quejas, Yasky puede presentarlas porque tiene un cargo de vocal dentro de la nueva conducción. Pero de ninguna manera habrá dos centrales”.

Micheli venció por poco margen en las elecciones internas del gremio en septiembre pasado, aunque Yasky desconoció la victoria por entender que los comicios habían sido fraudulentos. Ante esto, el 9 de diciembre se realizaron elecciones complementarias en aquellos distritos que habían sido impugnados: Mendoza, Tucumán y Misiones. Micheli volvió a ganar pero Yasky, cercano al Gobierno nacional, se negó a dejar su cargo, interpuso una medida cautelar que fue rechazada por el Juzgado Nacional de primera instancia del Trabajo e insiste con llamar a nuevas elecciones el 16 de marzo.

Entre Pablo Micheli y Hugo Yasky le siguen echando leña al fuego a la polémica en la CTA. Con crudeza, el estatal pidió que “Yasky deje de actuar autístamente” y no entorpezca más la situación en la central obrera. Además, puso en duda la salud mental de su oponente y lamentó que la central “estuvo rodeada por carros de asalto de la Policía Federal esperando no sé que cosa, porque nosotros no vinimos con intenciones de violencia”.

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