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Franco Armando: “Va a haber un proceso silencioso de expulsión en la Villa 31”
Viernes 14 de junio de 2019, por Valeria Garay *
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Esta semana el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires participó de la inauguración del comienzo de obra de la construcción de un local de comidas rápidas en el barrio Padre Mugica, ex Villa 31, con la promesa de abrir sus puertas en octubre de este año y contratar a 100 jóvenes, para los que en su mayoría seria su primer empleo.

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Desde el programa radial “Proscriptos del eter” entrevistaron a Franco Armando, Secretario de Organización de la CTA-A Capital y vecino de la ex Villa 31, para hablar de esta noticia.

– Ante la falta de escuelas, centros de salud y tantas cosas, quizás un local de comidas rápidas no sea una prioridad. ¿Cómo lo ven los vecinos?

- Este acuerdo con la cadena McDonald’s no tiene que ver solo con la apertura de un local en la Villa 31, sino que en realidad el local es una parte de una gran cantidad de negocios que tiene la empresa con el Gobierno de la Ciudad y con el macrismo en general.

Lo que se pueden ver son las emociones o los sentimientos encontrados entre los vecinos, algunos con enfado y otros con algarabía. Pero lo que claramente se ve es que el Gobierno en nuestro barrio hace un proceso de ejemplificación y expulsión de muchos vecinos, porque también hay que aclarar que al lado van a poner un Banco Santander, un Banco Ciudad, un Mercado de lo que llaman Comidas Étnicas -la comida boliviana, peruana y paraguaya que estamos acostumbrados a comer desde siempre- todo como una cuestión “for export” para mostrar al turista que la Ciudad está integrada. Pero la realidad es que todo esto es una vidriera y no hay un proceso real de integración social urbana del barrio hacia el resto de la Ciudad.

-¿Detrás de todo esto habrá negociaciones entre los empresarios y el Gobierno de la Ciudad?

- Es obvio que existen esas condiciones, la tracción de capitales tiene que ver con eso, con excepción de impuestos y también con la tierra. Porque esos terrenos son del Estado, son tierras fiscales que están ocupadas por los vecinos del barrio desde hace 70 años, que han resistido la Dictadura, un proceso de erradicación forzoso y un montón de cosas.

También hay que destacar que el Gobierno de la Ciudad viene vendiendo un montón de edificios públicos y la única manera de capitalizarse nuevamente es con tierras de las villas. Esto se está viendo, por ejemplo, en la Villa 31, donde van a instalar el Ministerio de Educación; en la Oculta van a poner el nuevo Ministerio de Desarrollo Social, y el Gobierno de la Ciudad se sigue desprendiendo de un montón de edificios, como el Edificio del Plata, que se vendió en millones y millones de dólares. Entonces, se descapitaliza y se vuelve a capitalizar con tierras que les pertenece por historia y por lucha a los que viven en las villas. Para esto sacan gente de los barrios, los llevan a vivir a otro sector -mejor o peor- y el Gobierno instala ahí un McDonald’s , un mercado, un Ministerio y entonces hay todo un negocio inmobiliario en torno a la urbanización, que tiene que ver con el paseo del bajo, con el puerto de cruceros, con el cuartel de Retiro.

-Y después empieza la presión a los vecinos para que vendan sus casas…

- Ese es un problema que se avecina. Hoy el problema está en que por falta de garantías y papeles muchas familias tienen que terminar alquilando en la Villa, entonces, muchas de esas casas que se transforman en inquilinatos son compradas por el narcotráfico, por lo cual los que manejan esas casas son los narcotraficantes y nadie regula ningún precio. Y a aquellos que alquilan enfrente o muy cerca del local de comidas que van a abrir, les van a aumenta el alquiler, va a existir un proceso silencioso de expulsión de mucha gente que no va a poder sostener vivir en una zona que se va a encarecer.

Estas empresas tienen anunciado abrir en octubre, a pocos días de las elecciones nacionales. Todo tiene que ver con todo, como el poder político pone en vidriera una urbanización que tiene que ver más con espejitos de colores, porque en una urbanización real los vecinos tendrían que acceder a servicios básicos como luz, gas, agua y cloacas y eso no está garantizado.

* Equipo de Comunicación de la CTA Capital

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