Golpe de Estado
Bolivia: Final abierto
Jueves 14 de noviembre de 2019, por Juan Pablo Alba *
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Una elección polémica. Una renuncia que termina en exilio. Wiphalas prendidas fuego. Una presidenta autoproclamada. El ejército acribillando ciudades. Campesinos armados enfrentando un golpe de Estado en una de las experiencias políticas más avanzadas del siglo XXI, en cuanto a la resolución de la necesidades más sentidas de las grandes mayorías.

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* Secretario de Comunicación de CTA-A Jujuy

Todo en uno de los países históricamente más oprimidos del mundo, un Estado Pluricultural que llevó adelante un proceso de cambio político-social que se inició muchos años antes de nacer, en los históricos levantamientos populares que se denominaron "Guerra del Agua" y "Guerra del gas" que generaron las condiciones para que un dirigente indígena y campesino llegue a la presidencia. Pero de fondo laten las rebeliones anti coloniales de Tupaj Katari y Tupac Amaru y más de 500 años de resistencia.

Evo Morales Ayma, meses antes de esta elección, ya denunciaba cómo la injerencia de EEUU buscaría intervenir en la democracia Boliviana. La comunidad internacional guardó un prolijo silencio pero, como contra partida, fueron rápidos en actuar en cuanto su intervención posibilitara desestabilizar el gobierno del MAS. Es cierto que las críticas de sectores populares e indígenas, por polémicas decisiones que tomó el gobierno en los últimos años, habían socavado parte de la base social de apoyo inicial a Evo y ahora algunos de ellos pedían el fin de su gobierno.

Montándose sobre ese descontento, Luis Fernando Camacho, líder cívico de la avanzada reaccionaria y proveniente de la familia que monopolizaba la producción de Gas que Evo estatizó, y Carlos Mesa, viejo político neoliberal, encabezaron reclamos, de cierta masividad, que pedían en su inicio, que las elecciones se celebrarán de nuevo. Con gran parte de la policía amotinada, se inició una sublevación de paramilitares fuertemente armada y a las órdenes de Camacho que a través de intimidaciones, violaciones a los Derechos Humanos, incendio de domicilios particulares, entre otras acciones violentas puso a Bolivia al borde de una guerra civil.

Morales, acorralado, se negó a reprimir estas protestas en su contra, pero se vio obligado a renunciar cuando las Fuerzas Armadas se lo solicitaron. No contentos con esto, la avanzada fascista continuó con los saqueos, ataques a la población civil, con un marcado tono racista, que se vio reflejado en un acto que causó la furia popular de la gran mayoría, incluidos a quienes habían en un inicio formado parte de las protestas contra Evo.

Morales fue obligado a ocultarse, hasta que logró encontrar una compleja ruta de vuelo a México, debido a bloqueos aéreos de sus "pares" vecinos. La resistencia al Golpe fue en aumento de forma exponencial, con bloqueos totales de caminos, huelgas generales, combates callejeros y masivas movilizaciones hacia la ciudad de La Paz.

Con zonas totalmente controladas por el pueblo movilizado, El Alto fue uno de los escenarios principales de las acciones que permitieron cercar la Plaza San Francisco en el día de ayer, frente al Senado donde se debía tratar la renuncia de Evo y definir la sucesión presidencial. Con muchos legisladores del MAS en la clandestinidad, debido a las amenazas, o refugiados en otras ciudades, la sesión debió suspenderse. Pero en lugar de ello, la oposición, con menos de un tercio de los legisladores presentes, avaló la autoproclamación de Jeanine Añez, que asumió entre militares, policías fascistas y caudillos.

Jeanine, ultra evangelista, racista y reaccionaria, es la figura transitoria impulsada por Camacho, que se hizo famoso días antes por su foto de rodillas, con la biblia sobre la Wiphala, en las puertas del palacio de gobierno. Como era de esperarse, EEUU y Bolsonaro reconocieron instantáneamente a Áñez como presidenta legítima y así el Golpe entró en su fase ofensiva, desatando una feroz represión militar sobre las zonas más movilizadas y dejando un saldo de al menos diez muertos.

Otra vez, el silencio de los organismos internacionales fue atroz, como sucedió con las terribles violaciones de Derechos Humanos en Chile. Donald Trump privilegia los intereses de EE.UU en la región y es clara su intensión sobre la variedad de sus riquezas naturales: Bolivia tiene la mayor reserva mundial de Litio, gran cantidad de hidrocarburos y parte del Amazonas.

Diputados del MAS anunciaron que haría otra sesión, esta vez con los dos tercios de representantes presentes como lo requiere la Constitución Boliviana, a fin de desconocer el gobierno ilegítimo de Añez y rechazar la renuncia de Evo Morales. Mientras, con enfrentamientos y movilizaciones multitudinarias, el pueblo que resiste al golpe de Estado acompañará esta decisión.

Un escenario posible es que Bolivia tenga dos presidentes: uno legítimo elegido por su pueblo y otra fascista impuesta por los EEUU aliados a los sectores más reaccionarios de la oligarquía local. Otra posibilidad, es que llegue a un acuerdo de transición pacífica.

Pero el pueblo no deja de movilizarse exigiendo el Cabildo, por lo que se abren opciones dejando a las claras un escenario incierto. Se espera la militarización de la zona y los grupos que resisten se preparan. El destino de Bolivia hoy está abierto y hoy su pueblo apela a la lucha, a la solidaridad y a las grandes reservas democráticas que anidan también en toda Latinoamérica.

Juan Pablo Alba, Secretario de Comunicación de CTA-A Jujuy

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