Córdoba
Desaparición de Delia Gerónimo: Una por una, las novedades del caso
Martes 23 de febrero de 2021
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“Es peor desaparecida que muerta”. La frase es tan dolorosa como necesaria para explicar la angustia que desde hace 29 meses atraviesa la familia de Delia Gerónimo Polijo y a la comunidad del valle de Traslasierra, donde la adolescente -de 14 años en aquel momento- desapareció un 18 de septiembre de 2018, cuando volvía caminando desde la escuela en La Paz hacia su casa, en el paraje La Guarida.

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Quien dice la frase es Roxana Bonafont, integrante la Mesa de Derechos Humanos de Traslasierra y de Mujeres que Abrazan, y quien desde el primer día se plegó a la búsqueda junto a Mario Gerónimo y Modesta Polijo, y luego a la lucha por saber qué pasó con la adolescente. “Cuando todo empezó no imaginé que sería tan largo, tanto tiempo. Yo tengo un local frente a la comisaría, y veía al papá y a la mamá de Delia cuando iban, y los trataban mal, les sacaban las sillas, los hacían esperar en el suelo. Empecé ofreciéndoles agua y hoy sigo junto a ellos, que tienen muchos problemas de trabajo, de salud. Modesta la sueña viva, el otro día me dijo: ‘Yo me voy a ir solita y me voy a encadenar a la fiscalía’”.

Este jueves hubo una nueva marcha en La Paz para pedir justicia por Delia, quien el 18 de febrero hubiera cumplido 17 años. El mismo día, representantes del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación se comunicaron con la Mesa de Trabajo por los DD.HH. de Traslasierra para manifestar su apoyo en la búsqueda de las cuatro mujeres desaparecidas en el valle: Delia, Marisol Reartes con su beba Luz Morena Oliva, y Silvia Gallardo.

Una por una, las novedades

- Desde la Mesa de Derechos Humanos y Mujeres que Abrazan indicaron a La Nueva Mañana que están analizando constituirse en querellantes, para tener acceso a la causa, poder ofrecer información clave y pedir que se profundicen aspectos que, consideran, no se han investigado lo suficiente. “Delia no se fue, la agarraron en la curva, donde se encontraron los aritos y la pulsera. Tampoco sabemos si Mauro Martínez (el principal sospechoso) se ahorcó o lo ahorcaron. Creemos que hay más responsables. Y así lo demostró Marcos Darío Herrero cuando encontró con sus perros en 20 minutos lo que no se encontró en 28 meses”, dijo Bonafont.

La investigación por la desaparición de Delia estuvo primero en manos del fiscal Raúl Castro, y luego pasó a su par Lucrecia Zambrana. Fue a pedido de las familias de Delia, Gloria Gallardo y Marisol Reartes y su bebé Luz Morena Oliva (todas desaparecidas en Traslasierra), que la fiscalía accedió a trabajar conjuntamente con el entrenador de perros de rastrillaje que participó en casos como el de Santiago Maldonado, Facundo Astudillo Castro, Araceli Fulles y Micaela Ortega.

En diálogo con La Nueva Mañana, la fiscal aseguró que lo arrojado por el trabajo hecho por Marcos Darío Herrero los últimos días de diciembre del 2020 en Traslasierra lleva a fortalecer la hipótesis que señala a Martínez como principal sospechoso. “Lo hallado está siendo analizado por la Policía Judicial y por Antropología Forense, y resta esperar los informes. A partir de allí veremos qué otras acciones tomamos”, indicó Zambrana.

Asimismo, La Nueva Mañana habló con el adiestrador de perros Marcos Darío Herrero, quien adelantó que este jueves envió los informes sobre las búsquedas a la fiscalía a cargo de Zambrana. Los resultados obtenidos por Herrero fueron todos positivos. En el caso de Delia se hallaron dos guantes como los que usa el personal municipal y dos preservativos utilizados con restos biológicos, que estaban enterrados a 40 centímetros de profundidad, pequeños restos óseos cerca del lugar donde fue encontrado muerto Martínez, y un mechón de cabello bajo un auto abandonado, en un chiquero de la casa donde vivía con su ex pareja Anabel.

Durante una entrevista con Radio Tinku, Herrero dio detalles sobre los hallazgos: “Entre esos guantes había uno o dos preservativos con contenido de restos biológicos, pueden ser manchas hemáticas de sangre o semen en estado de descomposición. Adentro del guante había como si fuera piel. El perro hace diez pasos para atrás, y se centra en un gran chañar, donde este hombre se suicida. Empieza a mover su cola y a girar, y quedó inmóvil sobre el punto. Revisando el área encuentran dos pequeños fragmentos similares a restos óseos”.

Respecto al hallazgo del mechón de pelo en la casa de Martínez, el experto en rastrillaje con canes contó que fueron necesarios cinco policías para mover el auto que estaba abandonado en el chiquero, y que fue allí que encontraron el cabello “de proporción importante, en avanzado estado de descomposición, que generaba mucho olor, y que eso marcaba el perro”. Los reactivos que se trabajaron sobre el cabello arrojaron que son humanos pero resta hacer un ADN único para cotejar.

Otro punto clave señalado insistentemente por los perros de Herrero fue un utilitario, una Kangoo propiedad de Hugo Rodríguez (vecino de La Guarida) que supuestamente fue peritado en 2018, aunque no hubo mayores resultados. Cabe destacar que el mismo día que desapareció Delia, Rodríguez presentaba arañazos en la cara y los brazos, que declaró habían sido provocados por su pareja durante una discusión. “El perro se concentró en la parte de atrás, donde comenzó a rascar. En algún momento Delia estuvo ahí. Este hombre debería explicar qué hizo en esos 30 días anteriores a que Martínez se mató. Hay que abrir paneles, para ver si la goma espuma tiene sangre, hay que peritar”, indicó Herrero a la emisora local de Traslasierra.

Por su parte, el abogado querellante Carlos Nayi confirmó a este medio que este viernes un equipo de Antropología Forense se reunirá con los padres de Delia para hacer una reconstrucción física de la adolescente. El letrado descartó en principio que los restos óseos hallados pertenezcan a la joven. “No se corresponderían los restos óseos con una niña joven, sino con un adulto mayor. Por eso la actividad de la antropóloga en la reunión que va a tener con los papás de Delia, a los fines de seguir corroborando una hipótesis que descartaría la relación entre esos restos óseos y los de la adolescente”. Sin embargo, es necesario destacar que la opinión del letrado se da sin tener aún los resultados de las pericias a los restos óseos, es decir, no reviste carácter científico.

Nayi también insistió en que para la querella las responsabilidades no se agotan en Martínez, quien apareció ahorcado en un árbol el 24 de diciembre de 2018, un día después de ser denunciado por violencia de género por su ex pareja. La mujer declaró que en medio de una discusión y estando alcoholizado, Martínez la amenazó con tirarla “al pozo de Pinocho” como había hecho “con la boliviana”, en referencia a un pozo de agua en la que habría arrojado el cuerpo de Delia. Sin embargo, los perros de Herrero descartaron el campo de Pinocho y la Casa de Nieves, dos puntos de interés que estaban en la búsqueda.

Mientras tanto, Modesta y Mario llevan casi dos años y medio extrañando a su hija, soñándola viva, pidiendo justicia como pueden, con lo que pueden, con quienes pueden. Es responsabilidad del Estado darles al menos verdad y justicia, si no pudo devolverles a Delia.

Consuelo Cabral para lmdiario.com.ar

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