Formosa
El Parlamento indígena, un instrumento contra la impunidad
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Tal como estaba previsto, sesionó en Formosa, el Parlamento Indígena con la presencia de Fernando Acosta secretario de Interior de la Central de Trabajadores de la Argentina y la secretaria de Relaciones con los Pueblos Originarios Verónica Huilipan. Esta última explicó a ACTA que “tratamos de lograr una herramienta que nos permita ser escuchados, queremos que el Parlamento sea un instrumento para terminar con la impunidad de quienes nos roban la tierra y aún nuestras vidas como en La Primavera”

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La dirigente explicó que el encuentro reunió a los pueblos Q’om, Pilaga, Wichi y Nivaclé. “Mas que nunca después de la masacre de la Comunidad La Primavera, cuando nuestros hermanos están acampando en la Avenida General Paz de la Ciudad de Buenos Aires sin que nadie los escuche desde el gobierno nacional, es necesario que desarrollemos una herramienta que nos permita recuperar nuestros derechos".

Huilipan recordó que Formosa vive una realidad feudal. El gobierno de local no es una excepción ya que las leyes que dan protección a los pueblos originarios son pisoteadas en casi todas las provincias y no dejan de extranjerizarse las tierras.

En la asamblea a la que asistieron más de 200 delegados de toda la provincia se insistió en denunciar la impunidad con la que actua el gobernador Guido Isfrán y los grupos económicos formoseños que avanzan sobre los territorios de los pueblos originarios gracias al silencio cómplice de las autoridades a todos los niveles.

Huilipan recordó que se lograron a traves de una historia de luchas y movilizaciones leyes específicas que, si bien significan un avance, "no han servido de mucho para evitar los desalojos de comunidades enteras". También señaló que las superposiciones legislativas son aprovechadas por quienes depredan sus tierras, a la par que sufren la injerencia de empresas, principalmente transnacionales, y ONGs.

“A partir de la reforma constitucional Argentina de 1994, logramos el reconocimiento de nuestra preexistencia como pueblos originarios a la Argentina. Esto define, un reconocimiento a la violación histórica a nuestras culturas y nuestros derechos a vivir en comunidad en nuestros territorios”, señaló un documento elaborada por el Parlamento."Posteriormente, en el año 2000 la Argentina ratificó, como país firmante del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes que al ser un acuerdo internacional tiene rango supra nacional. Donde expresa claramente el compromiso de los Estados firmantes de respetar la cultura de los pueblos indígenas, con la consideración plena a los derechos territoriales y nuestras formas de organización ancestral.

El texto constitucional establece que no se trata solo de las tierras que ocupamos actualmente sino de entregar otras aptas y suficientes para su desarrollo, definición que es ampliada y profundizada por la Declaración de la ONU, también firmada y comprometida por nuestro país, donde expresa la responsabilidad de los Estados de Reparar y Restituir nuestros derechos, recordó

Lo cierto, es que la sangre derramada en la comunidad La Primavera continúa impune. Los Quon siguen acampando en la Avenida General Paz acompañados por organismos de derechos humanos, la CTA., actores, legisladores, han marchado por las calles de Buenos Aires y firmado numerosas solicitadas sin que el gobierno nacional los atiende.

La historia recuerda a la del Malón Blanco. Después de recorrer 2000 kilometros llegó decenas de indígenas llegaron a Buenos Aires en 1946 para pedir por sus derechos. Una multitud los acompañó por las calles y en Casa de Gobierno fueron recibidos por el propio presidente Juan Perón. Todos se fotografiaron sonrientes.

Los alojaron en el viejo Hotel de los Inmigrantes. A la madrugada los despertaron de malas maneras, como ganado los metieron en un tren y los volvieron al sur, donde los latifundistas volvieron a tratarlos como pensaban se merecían, a los rebencazos, por su osadía.

* Equipo de Comunicación de la CTA Nacional

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