Paritarias y algo más…
Lunes 14 de mayo de 2012, por Horacio Meguira *
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Se trata de una coyuntura difícil en las relaciones laborales. No se trata sólo de la negociación colectiva, con una visión exclusivamente económica; este año existe un fuerte contenido político porque sus actores, trabajadores y gobierno, se ven influenciados por circunstancias que superan los meros indicativos laborales.

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* Director del Departamento Jurídico de la CTA

La desaceleración de la economía y la crisis internacional son una referencia inevitable al momento de efectuar un análisis de coyuntura. Se afirma que el salario real del conjunto de los trabajadores percibido en el mes de diciembre de 2011, era similar al salario percibido en el último trimestre de 2001 (entre ambos períodos se experimentó un incremento del 1,8%). En el mismo período, el PBI experimentó un incremento del 90,6 por ciento.

El promedio de ingresos del conjunto de los ocupados, provenientes de su ocupación principal, al cuarto trimestre de 2011, ascendía a $ 3198 mensuales. A su vez, el 80% de los ocupados percibe ingresos de su ocupación principal, inferiores a $ 4500 mensuales. A su vez, en 17 aglomerados urbanos (Santa Fe, Paraná, Resistencia, Mendoza, Corrientes, Córdoba, Concordia, Formosa, Santiago del Estero, Jujuy, Catamarca, Salta, La Rioja, San Luis, San Juan, Tucumán y Río Cuarto) el 90% de los ocupados perciben ingresos inferiores a los $ 5000 mensuales (Boletín de seguimiento de precios, remuneraciones y negociación salarial elaborado por el Observatorio de Derecho Social de la CTA y el Taller de Estudios Laborales TEL).

Esa situación salarial ha llevado a los principales sindicatos presionados por sus bases, a tratar de lograr un porcentual que por lo menos recupere el poder adquisitivo perdido desde la última ronda negocial. A eso debe sumarse que existe una verdadera crisis de representación general. Mientras que la CTA ya ha sufrido la injerencia estatal, la CGT se dirige a un enfrentamiento de sectores que pueden concluir en un litigio que lleve a la ruptura de la central obrera. Impulsado por el 54% de los votos, quiere modificar su interlocución con las organizaciones sindicales. Nadie oculta que los que conducen las dos Centrales Sindicales CGT y CTA no tiene tienen díalogo con el gobierno.

La situación ha llevado que la mayoría de los sindicatos no han concluido sus paritarias y las tensiones provocadas por las modificaciones políticas llevan a una prolongación de la puja salarial más allá de los plazos habituales que se toman las partes para la negociación.

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