" />
Por el fin de las ART
De Gennaro: "Frente al negocio y la muerte nosotros proponemos solidaridad y vida”
Viernes 25 de mayo de 2012, por Redacción *
Enviar la referencia de este documento por email Versión para imprimir de este documento

El diputado nacional Víctor De Gennaro encabezó la audiencia pública realizada en el Congreso Nacional para debatir las bases del Anteproyecto de Ley sobre Prevención de Riesgos y Reparación de Daños Laborales presentado por la Central. A continuación, una sintesis de su intervención.

Compartir este articulo:

Antes de la muerte de los compañeros no está la imprudencia que nos quieren achacar a la víctimas, atrás de la muerte y de la enfermedad de nuestros compañeros está el negocio. Atrás de la inseguridad laboral están la ganancia y la rentabilidad de empresas que como las ART siguen siendo continuadoras de las políticas de los 90 en la actualidad, defendidas por los gobiernos de turno. La mitad de la clase trabajadora está hoy dentro del sistema de las ART; el resto es trabajo informal, ilegal, clandestino, sin ningún tipo de reconocimiento ni de posibilidad de defensa frente a la explotación abierta, casi esclava que hoy sufren muchos de los trabajadores en sus lugares de trabajo.

En esta situación, sólo ocho empresas alcanzan el 75% de la mitad de los trabajadores, o sea de aquellos que están dentro del sistema reconocido, formal. Y lo que discuten no es cómo prevenir, sino cómo hacer para pagar menos una mano, un brazo, o dar menos atención adecuada a las compañeras y compañeros que sufren accidentes. Y de esas ocho empresas, las tres primeras, están dentro de las 200 empresas que más facturan en la Argentina.

Las estadísticas nos dicen que por día mueren 3 compañeras y compañeros en accidentes de trabajo. Pero esa cifra es sólo sobre los trabajadores registrados. Si consideramos el trabajo informal, con mayor riesgo -como han estudiado los expertos a fondo-, sumamos como mínimo 4 muertos más por día. O sea que 7 compañeras y compañeros pierden la vida cada día por accidentes laborales. Si a eso le sumamos las enfermedades –tumorales, cardiovasculares, infectocontagiosas y algunas que todavía ni siquiera se animan a calificarlas, como las sico-sociales que nosotros sí tratamos de que se incorporen-, sin lugar a dudas, llegamos a la friolera de que mueren 27 trabajadores por día. Más de 7000 mueren al año.

Frente a esos negocios y esas muertes, nosotros queremos que haya una Comisión que discuta perspectivas, estadísticas concretas, conocimientos. Y avanzar para que no exista un negocio que lucre, sino para que haya un Banco Nacional que otorgue garantías de atención adecuada y de auxilio a los accidentados, a los enfermos y otorgue también reparación del daño. Y hay que hacer esa reparación del daño, teniendo en cuenta por ejemplo, que el 55% de los trabajadores de la construcción y de la minería se jubilan por discapacidades.

Se discutió mucho entre los compañeros, que definieron que tiene que haber un Delegado de Prevención en cada lugar de trabajo, y que ese delegado no tiene que estar sujeto a ningún “aparato”. Claro que para nosotros quien mejor defienda a los compañeros, casi con seguridad debería estar afiliado a un sindicato, pero el delegado debe ser electo por todos los trabajadores de una empresa, más allá del sindicato al que esté afiliado, o al que no esté afiliado.

Con el Delegado de Prevención se invierte el objetivo, que es prevenir, es lograr parar la muerte, o sea garantizar la vida. Por eso hoy me siento feliz, siendo parte de un proceso en el que nos estamos encontrando organizaciones e historias concretas como las de todos ustedes, con nuestras posibilidades y legalidades que abran la cancha para posibilitar el debate ahí adentro. Y para que exista ese debate adentro hoy estamos lanzando el quilombo afuera. Porque si no hay quilombo afuera, no va a haber Ley ni va a haber debate adentro para terminar con el negocio y la muerte.

* Equipo de Comunicación de la CTA Nacional

sitio desarrollado en SPIP